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Bahía de Ítaca

después del último después / antonio regalado

    Primer  presidente de la pre-autonomía; primer director general de

Farmacia; primer reformador de la sanidad pública, primer defensor de
Villalar como punto de encuentro y de partida para un horizonte compartido
y el último comunero. Su nombre, Juan Manuel Reol Tejada. Boticario, 
creyente, burgalés y liberal.  Casado, cinco hijos, humanista, -he
arrancado el título en uno de sus poemas-, preside desde principios de siglo
la Real Academia de Farmacia.
  
     Después del último después en primavera, me he sentado con él,
cara a cara, en el antiguo Estamento de Próceres (entiéndase Senado) y,
allí hemos compartido mesa y viandas regados con vino de la Ribera del
Duero. Una charla suculenta en la mitad de este verano impenitente de
Madrid. Me regala “Palabras de todo y nada”, un libro que recopila sus
inquietudes literarias y poéticas, saciadas en aguas de Quevedo, Neruda,
Machado, León Felipe, Miguel Hernández y José Hierro y editado por
AEFLA, la Asociación Española de Farmacéuticos Escritores y Artistas, otra
de las múltiples asociaciones que ha creado y dirige. Un lujo.
  
     De este ingeniero social, de este hombre de principios, de este impulsor de los medicamentos genéricos desde su responsabilidad en Farmaindustria, e este honrado ciudadano a quien conozco desde hace más de cinco lustros, siguen sorprendiéndome su bonhomía, su lealtad a las causas nobles  –y a veces perdidas como UCD- su amistad  y su avariciosa pasión por la libertad. 
   Tiró del carro regional  desde el Consejo General cuando Castilla y
León agonizaban; se dejó la piel en integrar a Cantabria y Rioja mientras
sus propios compañeros centristas le declararon persona ‘non grata’ y 
se enfrentó simultáneamente  a Martín Villa y a Modesto Fraile por
resistirse casi numantinamente a que León y Segovia fueran por libre. Las
once provincias se quedaron en nueve.  Y aquí estamos.
  
     Próximo y fiel al pensamiento tolerante y progresista de Adolfo
Suárez, Reol Tejada representa a la perfección a esa especie de políticos
de la Transición –no fueron pocos- que se ‘vaciaron y quemaron’ en
asentar la democracia y las libertades que hoy disfrutamos. Treinta años
después son los grandes olvidados de nuestra tierra y por nuestra gente. 
Ni tienen estatus protocolario, ni han sido adscritos a consejos
asesores para que ofrezcan su sabiduría y experiencia al Ejecutivo y ni
siquiera la Junta ltiene la consideración de enviarles una invitación  cada 
23 de abril. La política -siempre la política-  pone su miseria por
medio.
     
      En unas horas  -después del último después- hemos mirado atrás
sin iras ni nostalgias. ¡Cómo y cuánto se ha ensanchado esta tierra
nuestra, fronteriza con Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Rioja,
Aragón, Extremadura, Castilla-La Mancha y Madrid.
  
    Releo algunos de sus versos de juventud con delectación. “Hay aguas
que no pasan/ por los mismos caminos”…  Dice Juan Manuel que viene de
muy lejos, que viene de sí mismo, con tristura, “y hay un hueco en la
noche/ un hueco entre la vida/ …. y otro hueco sin fondo/ solo lleno de
amor”.
  
     Palabras de todo y nada, reflexiones escritas sobre el tiempo  por
un hombre de fe. Y aún enamorado. Enamorado de la vida. Después del
último después he comprendido definitivamente que Juan Manuel Reol Tejada
–un roble burgalés trasplantado a  Madrid como si le faltara la
penúltima curva del camino-, el investigador marcado por la ética, el
científico que cree en el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob,  merece un
reconocimiento público. Y político. No voy a pedir para él que se suba  a
la grupa de un caballo durante el próximo siglo pero sí, que al menos,
el Gobierno Regional o las Cortes le otorguen la Medalla de Oro de la
Comunidad Autónoma.
  
     Propongo con humildad, -y bien sé que el silencio oficial será
sonoro-, que se cree una Cátedra  y una Fundación con su nombre en
cualquiera de nuestros campus universitarios para estudiar el presente, 
recuperar y no olvidar el pasado y adelantarnos juntos al futuro.
Honraríamos a un castellano otoñal, digno heredero del legado comunero. Y nos homenajearíamos de paso a nosotros mismos.
  
  Sí, sentimos en nuestra tierra  que ‘nadie es más que nadie’ pero hay
que hacer justicia con los pioneros que abrieron los caminos de la
autonomía  desde la lealtad a la Carta Magna del 77, en  todas direcciones.
El joven e impetuoso Juan Manuel Reol Tejada (Burgos, agosto, 26, 1933)
–“he querido ser siempre tan sólo un hombre libre- fue, después del
último después, el primero  en ostentar el título de ciudadano castellano 
y leonés. Feliz cumpleaños,doctor.

en seseña no hay malayos / antonio regalado

Nos preguntábamos en la anterior entrega, y ahora ¿qué, señor fiscal? ¿Qué nos queda después de tanto ruido? El compromiso del presidente de la Junta de Comunidades, José María Barreda, en el Palacio de La Moncloa el pasado mes de julio. Habrá agua para la primera fase a entregar el próximo año y vamos a defender los derechos de todos los compradores”.


   Porque, más allá de si las obras se han hecho de forma precipitada o no –parece que sí- nadie cuestiona la legalidad del proyecto. Quienes han elegido vivir en “El Quiñón”, atrapados entre las salidas a Levante y Andalucía, no son potentados, sino gente humilde, -en su mayor parte madrileños- que han creído en ese sueño que les pintaba Francisco Hernando. Habrá que hacer colegios, ambulatorio –ya hay iglesia mirando al lago, uno de los puntos más denostados por el alcalde Manuel Fuentes de Izquierda Unida- y servicios nuevos para dar mayor seguridad a los 50.000 nuevos castellanomanchegos. Puede que las cosas se hayan precipitado. El mundo del ladrillo es dinamita pura como el del petróleo. Y todo lo estrangula y casi todo lo corrompe.

   Estamos en la primera fase y aún se puede rectificar. Cuestionarse los beneficios escandalosos del promotor en un mercado abierto es propio de otros regímenes. Ya está Hacienda para que pague lo que sea justo. Y Trabajo inspeccionará las obras. Además, la Fiscalía Anticorrupción investiga para saber qué ha pasado. Y si hay motivos para exigir responsabilidades. A funcionarios y a políticos. El Ayuntamiento, cual Fuenteovejuna, tiene que aprovechar la ocasión para unificar con nuevos caminos de asfalto los puntos dispersos del asentamiento. Y crear una villa unificada. Y pedir autobuses y tren y mejores comunicaciones. Porque la comunicación es vida. Y el agua. No olvidéis el agua en esta tierra llana y sin leña.

   Si Izquierda Unida cree que existen indicios de corrupción política y económica está en su derecho de acudir a la Justicia; sorprende el momento, el silencio de tres años y que la página del ayuntamiento de Seseña ‘no cargue’ en el apartado de Urbanismo. Al menos estaba en blanco cuando ultimo esta serie. ¿Se ha paralizado la política inmobiliaria? ¿Do fueron las plusvalías generadas por el PAU “El Quiñón?

  Los populares aprobaron el PAU en su día y tienen que explicarle a su jefa y aspirante a presidenta. Maria Dolores de Cospedal que la política municipal se hace sin miedos, pensando en los ciudadanos. Y que votaron pensando en el bien común. No debe ser fácil resistirse al canto de sirena de un tiburón inmobiliario de ‘crear empleo, mucho empleo y durante mucho tiempo, si me dejáis construir en el pueblo”. ¿Hay algo más progresista que crear empleo?

  Los socialistas han garantizado la estabilidad y la gobernabilidad del Ayuntamiento desde la oposición, y votaron junto al PP no investigar las presuntas irregularidades. Por lo visto, la Agrupación del PSOE está disuelta en Seseña por actuaciones relacionadas con el hecho que nos ocupa. Algunos concejales y ex concejales de esta formación han confirmado que trabajan en las empresas de Hernando.

   El presidente Barreda se ha encontrado un ‘marrón’ que sería conveniente despejar antes de que la Fiscalía actúe. ¿Cómo? No sería descabellado crear una comisión de investigación en las Cortes Regionales, a la vuelta del verano, con tiempo tasado, para que no entremos en la recta final de los comicios locales del próximo año con una bomba de relojería que pueda estallar en primavera. Y si de esa comisión parlamentaria se derivasen responsabilidades políticas, pues se aplican.

   ¡Lástima que el pueblo haya decidido que IU sea extraparlamentaria¡ En todo caso, puede acudir a informar. Cesar a alguien, si procediera, porque no haya sido diligente, enriquece la democracia y devuelve la confianza a los ciudadanos. Aclarar el ‘asunto Seseña’ es obligado para despejar el horizonte de muchas personas decentes que se sienten salpicadas injustamente. Luego, pacto de caballeros hasta los comicios y que el último domingo de mayo, los ciudadanos pongan a cada uno en su lugar.

  El presidente castellanomanchego, hombre de trayectoria intachable, tiene que mover ficha e impedir que se dinamite la convivencia. La villa fronteriza con Madrid no es una nueva Marbella. Hay que dar por supuesto que ésta es tierra de etruscos, -puede que de visidogodos-, no de malayos.

un sueño a su alcance / antonio regalado

Las bases del II Premio Internacional de Novela Romántica, “Villa de Seseña”, dotada con 3.000 euros, publicación y distribución de la obra galardonada debería ampliar la extensión de 150 páginas a 500 –incluso a 1000 en la próxima edición- y modificar la filosofía del mismo: puro realismo. Historia viva. Y digo más: nada de utilizar el castellano. Ábranse de par en par las puertas al idioma de Shakespeare, y al del Tolstoi, y al de Racine y al de Petrarca. Incluso al chino, al japonés y al lapón. Una novela inédita con lo que se ‘vive’ aquí e un par de semanas no cabe en una novela romántica convencional. Y si es en verso, mejor. ¡Qué romance hubiera escrito el gran Jaime Cammany?

   Están todos los ingredientes: hay dinero, -demasiado dinero- poder, ¿sexo?, cintas de video, ropones, políticos, dignidad mancillada, honor en almoneda, intereses bastardos… falta un par de ‘fiambres’ pero ya los encontraremos cuando llegue la sangre al río Jarama. ¿Dónde está el Homero que cante tamaña gesta? ¿Dónde encontraremos a un Virgilio o al menos a un Zorrilla para rimar tanta epopeya y pasión desenfrenada en este pueblo fronterizo acuchillado por las autovías y el ferrocarril? ¡Lástima de un sabio como Asimov!
   Mientras damos con ese juglar de nuestro tiempo, que escriba con ritmo de rock esta sinfonía, describamos al principal protagonista, Francisco Hernando. Hablan sus hechos. A lo mejor desconoce que una de las personas más importantes que vivió en la villa fue doña Leonor Acuña y de Contreras, parienta lejana del obispo comunero de Zamora y viuda de Hernando Cabrera, conde de Chinchón. Quizás se trate de un antepasado y por eso le gusta tanto Seseña. Porque lo cierto es que “El Pocero” –y escribo el sobrenombre sin acritud- lleva muchos años trabajando en el municipio de la comarca de La Sagra. Las personas que le conocen dicen que es muy trabajador. En las webs relacionadas con la zona es un mito al que hay que derribar. No parece que sea alguien que se rinda fácilmente. No le conozco personalmente. Pero sus páginas en Internet están abiertas y la información circula tanto por lo que ha hecho como por lo que le queda por hacer.

   No solo ha levantado viviendas y chalets (individuales, adosados o pareados) en Seseña, Ciempozuelos y pueblos colindantes sino que la gran obra pública de los colectores seseñeros, la planta de hormigonado, el centro comercial y el tanatorio han sido realizadas por su empresa de bandera “ONDE 2000” (Obras nuevas de edificación)

   Pero por lo que interesa al reto de “El Quiñón”, -su obra faraónica de 13.508 pisos, iglesia, lago y jardines, la presenta así en su formato virtual “¿Cuántas veces has soñado con tener tu propia vivienda, con un jardín enorme y piscina? ¿Cuántas veces has imaginado el lugar ideal para una nueva vida? Y luego, lo pone fácil. ”La vivienda que sí puedes comprar con unas entrada única de 3.000 euros”. La publicidad de “Residencial Hernando” invita al derecho a disfrutar de un espacio propio a todo el mundo. Tal como mandata, chico, la Carta Magna.

   La página es interactiva, con música, y uno puede visitar el piso elegido por dentro, los servicios comunes, gozar de los jardines o descansar junto al lago de agua marina con un surtidor que riega los techos del cielo. Y todo, a poco más de 30 minutos de Madrid. Siempre Madrid. ¿No nos hemos quejado secularmente los castellanomanchegos de madrugar demasiado para estar en el tajo a las ocho de la mañana en la capital de España? Bien, pues ahora 800 puestos directos se han creado en esa megápolis que emerge entre la Radial 4 con salida en La Roda y la N-IV con destino al sur. Soñar no cuesta nada a quienes quieren ser los dueños absolutos del único castillo de nuestro tiempo: el piso. Con garaje. Con trastero. Y con piscina. Y, a partir de ahora, ¿qué? Pues, emulando a Joaquín Sabina, ruido, mucho ruido, demasiado ruido… Y la Fiscalía a punto de volver de vacaciones.

océanos de sospechas / antonio regalado

   El Diccionario Geográfico Estadístico de Pascual Madoz (1847-1850) la describe como una “villa toledana de terreno salitroso, con 270 casas, ayuntamiento, cárcel, iglesia parroquial, de clima frío y muy sano”. Produce aceite, cereales, vino, salinas e industria de aguardiente; mantiene ganado lanar y se cría caza menuda. En aquel tiempo tiene censadas 708 almas.
No se moverían mucho las cosas durante los próximos ciento cincuenta años. Realmente, las dos últimas décadas del pasado siglo han marcado su presente: no ha podido soportar los embates de la especulación. Quizás, -sólo quizás- porque su destino ha sido siempre el olvido de las administraciones.

   Ahora, tras la “0peración Malaya”, que ha llevado a la cárcel a medio consistorio marbellí, el “caso Seseña” se ha colocado en primera línea informativa.

   Para entender mejor la actual situación hay que remontarse al 8 de mayo de 2003. Aquel segundo viernes de mes, el alcalde socialista llevó a pleno la construcción de un nuevo PAU (Plan de Actuación Urbanizadora) denominado “El Quiñon”. ¿Quién estaba delante y detrás de este proyecto? El constructor Francisco Hernando, más conocido como “El Pocero”, un hombre hecho a sí mismo, que siempre da la cara, megamillonario y que considera que los 1,8 millones de metros cuadrados de secarral en el corazón de la almendra entre la R-4 y la N-IV es el lugar ideal para que miles de españoles se hipotequen de por vida con la recompensa de tener acceso a una vivienda. Más allá de los escandalosos beneficios, ¿es delito dar trabajo y crear riqueza?, lo que el promotor persigue es que su nombre quede inscrito en la historia del ladrillo: “Residencial Hernando”. Un vergel en la mitad del desierto.

   Socialistas y populares con el voto en contra de los discípulos de Gaspar Llamazares dan vía libre al proyecto. Ambos partidos sufren un fuerte revés en las elecciones de finales de mes. Las tensas relaciones PP-PSOE, a nivel nacional, se reflejan en la formación del nuevo ayuntamiento de Seseña. La composición (5 concejales de IU, 4 del PP y 4 del PSOE) da la presidencia a Manuel Fuentes Revuelta, de Izquierda Unida, quien depende para gobernar de la aquiescencia socialista. Fuentes basó su campaña contra Hernando y contra el Partido Socialista y no le fue mal. La pregunta es: ¿por qué ha tardado tres años en acudir a la Fiscalía Anticorrupción? ¿Quiere repetir la jugada? La presentación de un video en el que unos albañiles de Onde 2000 –la empresa constructora de Hernando- trabajaban en unas instalaciones de las que es socio el ex presidente José Bono, interrelacionando sin prueba alguna la aprobación del PAU con esta actuación contratada y pagada legalmente- hace pensar que estamos ante una denuncia con intencionalidad política para liderar el victimismo que tanto rédito proporciona de cara a los comicios de mayo 2007.
   ¿Por qué quiere Fuentes salpicar a un ciudadano alejado de la vida pública? ¿Notoriedad? ¿Protagonismo? ¿La publicidad que no le dan las urnas a IU en Castilla-La Mancha? La presencia de Cayo Lara, el coordinador general de IU en la Región -sin escaño y sin posibilidad de tenerlo mientras no se modifique la ley electoral que fija el 5 por 100 para entrar en las Cortes- ¿no contamina la denuncia y le da un cierto tufo de chantaje?

   Finalmente, si como ha declarado el alcalde de Seseña se ha sentido presionado por el empresario ¿por qué no lo denunció en su día? Algo huele a podrido en Dinamarca. En pleno agosto, con el noroeste calcinado, aquí, en la mitad de la nada camino a ninguna parte, en Seseña, se respiran océanos de sospecha. Y de oportunismo político.

océanos de sospechas / antonio regalado

   El Diccionario Geográfico Estadístico de Pascual Madoz (1847-1850) la describe como una “villa toledana de terreno salitroso, con 270 casas, ayuntamiento, cárcel, iglesia parroquial, de clima frío y muy sano”. Produce aceite, cereales, vino, salinas e industria de aguardiente; mantiene ganado lanar y se cría caza menuda. En aquel tiempo tiene censadas 708 almas.
No se moverían mucho las cosas durante los próximos ciento cincuenta años. Realmente, las dos últimas décadas del pasado siglo han marcado su presente: no ha podido soportar los embates de la especulación. Quizás, -sólo quizás- porque su destino ha sido siempre el olvido de las administraciones.

   Ahora, tras la “0peración Malaya”, que ha llevado a la cárcel a medio consistorio marbellí, el “caso Seseña” se ha colocado en primera línea informativa.

   Para entender mejor la actual situación hay que remontarse al 8 de mayo de 2003. Aquel segundo viernes de mes, el alcalde socialista llevó a pleno la construcción de un nuevo PAU (Plan de Actuación Urbanizadora) denominado “El Quiñon”. ¿Quién estaba delante y detrás de este proyecto? El constructor Francisco Hernando, más conocido como “El Pocero”, un hombre hecho a sí mismo, que siempre da la cara, megamillonario y que considera que los 1,8 millones de metros cuadrados de secarral en el corazón de la almendra entre la R-4 y la N-IV es el lugar ideal para que miles de españoles se hipotequen de por vida con la recompensa de tener acceso a una vivienda. Más allá de los escandalosos beneficios, ¿es delito dar trabajo y crear riqueza?, lo que el promotor persigue es que su nombre quede inscrito en la historia del ladrillo: “Residencial Hernando”. Un vergel en la mitad del desierto.

   Socialistas y populares con el voto en contra de los discípulos de Gaspar Llamazares dan vía libre al proyecto. Ambos partidos sufren un fuerte revés en las elecciones de finales de mes. Las tensas relaciones PP-PSOE, a nivel nacional, se reflejan en la formación del nuevo ayuntamiento de Seseña. La composición (5 concejales de IU, 4 del PP y 4 del PSOE) da la presidencia a Manuel Fuentes Revuelta, de Izquierda Unida, quien depende para gobernar de la aquiescencia socialista. Fuentes basó su campaña contra Hernando y contra el Partido Socialista y no le fue mal. La pregunta es: ¿por qué ha tardado tres años en acudir a la Fiscalía Anticorrupción? ¿Quiere repetir la jugada? La presentación de un video en el que unos albañiles de Onde 2000 –la empresa constructora de Hernando- trabajaban en unas instalaciones de las que es socio el ex presidente José Bono, interrelacionando sin prueba alguna la aprobación del PAU con esta actuación contratada y pagada legalmente- hace pensar que estamos ante una denuncia con intencionalidad política para liderar el victimismo que tanto rédito proporciona de cara a los comicios de mayo 2007.
   ¿Por qué quiere Fuentes salpicar a un ciudadano alejado de la vida pública? ¿Notoriedad? ¿Protagonismo? ¿La publicidad que no le dan las urnas a IU en Castilla-La Mancha? La presencia de Cayo Lara, el coordinador general de IU en la Región -sin escaño y sin posibilidad de tenerlo mientras no se modifique la ley electoral que fija el 5 por 100 para entrar en las Cortes- ¿no contamina la denuncia y le da un cierto tufo de chantaje?

   Finalmente, si como ha declarado el alcalde de Seseña se ha sentido presionado por el empresario ¿por qué no lo denunció en su día? Algo huele a podrido en Dinamarca. En pleno agosto, con el noroeste calcinado, aquí, en la mitad de la nada camino a ninguna parte, en Seseña, se respiran océanos de sospecha. Y de oportunismo político.

llana, sin leña y sin agua / antonio regalado

 No se han encontrado restos de casas etruscas -en Seseña, lógicamente-, ni en Italia, pero el interior de las tumbas encontradas en Tarquinii, sugieren que tenían tejados planos o a dos aguas, de teja, con una, dos o tres habitaciones, dependiendo de la importancia social del dueño. Bien, pues pisos con dos, tres y cuatro dormitorios; con salón, dos cuartos de baño, plaza de garaje, piscinas, jardines, lago con surtidor y en bloques de diez alturas es lo que ha provocado la polémica y la denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción. Un sueño para 13.508 familias.


  La reunión mantenida a principios de mes entre el consejero de Urbanismo y Vivienda, Alejandro Gil y el alcalde de la villa toledana, fronteriza a Madrid, Manuel Fuentes, de IU, a fin de buscar una solución a los problemas que se avecinan cuando se pueble “Residencial Hernando”, por la falta de equipamientos sociales, indica que al otro lado del brazo de la ley se están barajando fórmulas para no llegar a las municipales del próximo año con las manos vacías. El dilema es sencillo: pactar o dinamitar el futuro de esta villa con tres núcleos dispersos: Seseña, Seseña Nuevo y el Barrio de la Estación.

   El avance de la industria frente a la agricultura y la atracción fatal de la Comunidad Autónoma de Madrid, la han convertido en los últimos veinte años en un oscuro objeto del deseo especulativo. “Era una fruta demasiado madura”, confesaba un lugareño a este periodista mientras contemplábamos desde el arcén de la autovía el
‘banco de grúas’ que, cual lanzas pintadas por Diego Velázquez en la “Rendición d e Breda”, se eleva sobre la meseta desafiando el horizonte de esta nueva Manhattan. ¿Pincharán esas grúas la burbuja inmobiliaria?

   Seseña, en plena celebración de sus fiestas patronales de la Asunción y de San Roque, está viviendo estas fechas al margen de las trifulcas políticas. La página web del Ayuntamiento asegura que cuenta con todos los equipamientos básicos de una ciudad sin perder la tranquilidad y sosiego característicos de una comarca salpicada por viñedos. Eso era hasta ahora, claro. Porque el poblado que se levanta ente la N-IV y la Radial 4, a casi cuatro kilómetros de Seseña Vieja ha reverdecido los peores demonios familiares encanallando la vida política, económica y judicializando paralelamente las actuaciones de dos administraciones: la local y la regional. Ya nada será igual en esta tierra bañada de lejos por el Tajo y el Jarama.
   Elevada 609 metros sobre el nivel del mar, Seseña fue enclave decisivo en el siglo XIII, como punto de encuentro y de cruce de caminos en la reconstrucción nacional iniciada el 722 en Covadonga. El castillo de Puñoenrostro, “a un tiro de ballesta del pueblo primitivo”, donado por Enrique IV al regidor de Segovia, Diego Arias Dávila nos habla de una historia medieval con fronteras marcadas por la fuerza de la unidad. Fernando III, impulsor de las catedrales de Burgos y Toledo, consideró siempre que este enclave era esencial para luchar contra los musulmanes, tras la victoria de Las Navas de Tolosa y siglos después, los Reyes Católicos asignan a Andrés Cabrera y a su esposa, Beatriz de Bobadilla, marqueses de Moya y señores de Chinchón estos terrenos por su ‘leal contribución’ a la Reconquista.

  Ya en aquel tiempo, las crónicas dan cuenta de que esta tierra “es llana, templada, carente de leña y escasa en aguas”. Como hoy. La expansión de los reyes castellanos hace que esta zona dependa de la diócesis de Segovia hasta que la reforma provincial de Javier de Burgos, en l834, se adscribe a la provincia de Toledo.

   El 14 de noviembre de 2003, el actual primer edil de Seseña, se quejaba al ministerio de Fomento de que a pesar de estar tan próximo a la capital del Reino, no para el tren de cercanías, no dispone de un transporte público regular con Illescas –su cabeza de partido judicial- y tan solo existen dos servicios de autobuses a Toledo: a las 6:00 y a las 13:00 horas. Y prosigue sus lamentos al ministro Álvarez Cascos: “durante la época de verano en muchas de sus zonas no llega el agua. Y no hay depuradoras de aguas residuales”. Reprocha el alcalde al ministro popular que solo se acuerda de Seseña para que quede seccionada por autopistas y líneas de ferrocarril y, aprovechando que la Red es infinita hacía oír su voz hasta el Palacio de Fuensalida. Nadie escuchó su quejío.

Tu nombre me sabe a etrusco / antonio regalado

   Aún quedan en el pueblo numerosos restos de trincheras y nidos de ametralladoras sin la gloria de las de Brunete y de Belchite. La presencia del Frente durante toda la guerra –la guerra civil, naturalmente-, la dejó con demasiada memoria histórica y, sin embargo, más partida por la mitad que antes. Desde entonces, le han atravesado el corazón, la N-IV que enfila hasta Córdoba-Cádiz; la R-4 (de peaje), camino de Levante, RENFE a Aranjuez, y ahora, el nuevo trazado del AVE Madrid-Valencia. Cuatro heridas abiertas en canal que sangran incesantemente todavía en el municipio mientras una quinta busca la línea del cielo (o del infierno) interminable de La Mancha.

  Seseña, a siete leguas de Toledo, cuatro de Chinchón y seis de Madrid es una villa sitiada por la actualidad. Como los visigodos toledanos de la Cava Baja, los seseñeros han saltado a la palestra también por causa del ladrillo y del cemento. A orillas del Tajo se ha decidido dar marcha atrás a la creación de un complejo con 1.300 viviendas –Corte Inglés incluido- porque se quiere preservar el pasado; aquí, por el contrario, se construyen 13.508 viviendas más –se pasaría de 9.000 a 50.000 habitantes- para ganar el futuro.

   Recoge Menéndez Pidal que el nombre tiene origen etrusco: Sissus, Sissius, Sisenna, Sesena… Seseña. Dando por buena la erudición de don Ramón y admitiendo la presencia de un antiquísimo poblado prerromano, recordamos que el periodo orientalista de los etruscos abarca un siglo y medio a partir del último cuarto de siglo VIII a.C, hasta el primer cuarto del VI a.C, cuando Etruria, la zona donde se encontraban estos pueblos basculando al Tirreno, alcanzó su apogeo político, económico y militar. Reinaban los Tarquinos (Tarquino el Antiguo, Servio Tulio y Tarquino el Soberbio, primero visionario éste en intentar la unificación de la península itálica.

  Los etruscos, durante tres centurias más, arañaron la tierra, explotaron minas de hierro y cobre, trabajaron el oro, el marfil y el bronce y mantuvieron el comercio internacional más allá del Adriático. La aristocracia –vemos que es una constante en todas las culturas- ejercía el poder; tenía a su cargo el ejército y vivía en suntuosos palacios decorados con pinturas, murales, objetos domésticos (jarrones, cuchillos) y complementos religiosos y civiles como armas, vajillas y demás artículos de uso personal. Los orfebres etruscos ya conocían los adornos personales para hombres y mujeres y elaboraban figuras con formas geométricas propias de la Grecia clásica y del Alto Nilo. Ello explicaría intercambios comerciales a través del Mediterráneo que pudieron prolongarse hasta el Medio Oriente.
Los guerreros –casta privilegiada- se cubrían el rostro con caretas y la cabeza con casco. Los caballos utilizaban un peto para proteger las zonas expuestas al ataque. Los etruscos se preocupaban de su aspecto físico. Asaban la carne al fuego en una especie de asador; las casas eran de barro y piedra y guardaban las cenizas de los fallecidos en recipientes decorados según el sexo de las personas. Creían que con la muerte se iniciaba la vida celestial. La máxima condición para progresar en la sociedad etrusca era la milicia y la destreza en la guerra.

  Roma nunca vio con buenos ojos el poder de Etruria y tras la firma de un pacto de ciudadanía ofrecido por la República en el siglo I a.C., Lucio Cornelio Sila, los persiguió, arrasó sus ciudades, enajenó sus tierras y limitó sus derechos civiles. La integración por la fuerza terminó en la romanización de toda la región.

  Puede que algunos supervivientes de aquellos etruscos en decadencia, llegaran a nuestra tierra. Y cabe la posibilidad de que alguna tribu etrusca se estableciera en Sisius. Hoy, veintidós siglos después, aquellos descendientes esperan dos milagros: que el mundo no se pare por la investigación de la Fiscalía Antidroga y que la megaciudad que se levanta no rompa los paisajes ni los sueños de los madrileños y de los castellanomanchegos que han elegido esta ciudad para vivir. Seseña nos sabe a etrusco. Todavía.

los visigodos toledanso (y IV)

 Fueron los visigodos toledanos quienes vistieron a los reyes como césares o papas para diferenciarlos de los nobles; utilizaron por vez primera corona, cetro y anillos. Como puede comprobarse la Iglesia católica también deslumbraba por sus oropeles: casullas, báculo, mitra y sellos.  Dos imperios paralelos y complementarios.  Por cierto, de  este tiempo viene la inmunidad tributaria para el clero. Y su acumulación de riquezas, donadas a los obispados  por los visigodos o adquiridas a nobles venidos a menos. Su pujanza latifundista no terminará hasta el siglo XIX con la desamortización de Mendizábal.    Los grupos sociales, con la clase dirigente a la cabeza, van ocupando las ciudades frente al mundo rural, ciudades amuralladas para la defensa. Los ‘curiales’ (expropiados)  van dando paso a los ‘potentes’. Nacen así nuevos centros de poder administrativo, militar y religioso.    

Los reyes visigodos se otorgan  el derecho a crear ciudades nuevas aunque por lo que se refiere al reino de Toledo solo conocemos la de Recópolis, (Guadalajara) que levanta Leovigildo para honrar la memoria de su hijo Recaredo.  Más que una arquitectura propia, los visigodos reutilizaron los edificios romanos y crearon iglesias con aire bizantino.    

¿Por qué un pueblo tan asentado como el visigodo desaparece? La respuesta no es fácil. El regicidio, la enfermedad que impedía  dar estabilidad al reino y que perpetuaba la monarquía hereditaria es el primer paso; es lo que los historiadores denominan  “morbus gothorum”. Se descuidó el ejército, se disgrega el reino debido a las banderías de los nobles y  la división de las noblezas visigoda e hispano-romana  da lugar a las conspiraciones casi permanentes.     

 Y así llegamos hasta el 710. Tras una razzia del moro Muza contra la Península, los musulmanes que dominaban Tánger y Ceuta, pasan el Estrecho. La muerte de Witiza inclina la balanza de la historia que no se nivelaría hasta ocho siglos después. El conde Julianis, delegado en Ceuta sella una alianza  traicionera entre witizianos y musulmanes que permita a los primeros recuperar los bienes y a los segundos hacerse con un  botín sin lucha. Don Rodrigo acude raudo desde Toledo y tras varias escaramuzas con desigual suerte, tiene lugar la batalla decisiva de Guadalete  el 20 de julio del 711. Los witizianos abandonan el campo, cerca de Medina Sidonia, dejando a don Rodrigo solo frente al enemigo. Muere el rey y sus fieles se dan a la desbandada. La victoria musulmana es total.    

La familia de Witiza se dedica al saqueo del reino, no hubo rey electo y la nobleza hispana carecía de poder militar. El desconcierto y el ‘sálvese quien pueda’  favorece la invasión.  La ferocidad de los musulmanes de Tarik  no conoce parangón en estas tierras y ocupan por la fuerza Sevilla, Córdoba y Toledo mientras ascienden imparables por Zaragoza hasta que los detiene treinta años después en Potoers, Arlés y Narbona el franco Carlos Martel.    La desbandada visigoda es absoluta. La leyenda de Covadonga identifica en el 722  a un tal Alqama como jefe del ejército derrotado por don Pelayo en Asturias. Y aquí, el primer rey astur –godo por cierto venga la derrota de  don Rodrigo y comienza la Reconquista.  Nacen los reinos de León, Castilla, Aragón… hasta la unificación por los Reyes Católicos en los finales del siglo XV.  En resumen, los visigodos nos condenan a ocho años de dominio musulmán y los mismos visigodos toledanos desde el norte comienzan la liberación.     El resto, ya lo conocen.    

Bien, esta es la historia del poder de los vecinos de la Vega Baja.  ¿Qué se puede encontrar en las parcelas de la polémica? El mayor de los tesoros visigóticos puede admirarse en el Museo de Arte Contemporáneo de la calle de Serrano, en Madrid.  

La decisión no ha tenido que se fácil para el presidente de Castilla-La Mancha. Y la situación política para el alcalde, no parece que sea la más cómoda. Habrá que negociar con los afectados principales, promotores y cooperativistas. Pero  creemos que merece la pena dedicar tiempo y dinero para investigar la historia de los visigodos toledanos que desde aquí dominaron Iberia. Nosotros somos sus herederos directos, para los bueno y para lo malo. 

Nos guste o no.Las calas son lentas, costosas las excavaciones pero es preferible esperar a ver si se produce el milagro de desentrañar su pasado que sepultar, con cemento armado para siempre, trescientos años de historia colectiva.  Aún circula en Toledo la leyenda de que justo debajo de la aguja de la catedral, se encuentra una cueva con siete puertas que abren el camino a siete túneles que horadan la ciudad como salidas-refugio. Y tambien asegura la leyenda que en una de esas galerías permanece todavía un arcón arrancado a los musulmanes en aquella derrota gaditana y en el que se guarda, bajo siete llaves, el secreto de los seguidores de Mahoma. Pero nunca ha sido encontrado.