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Bahía de Ítaca

los visigodos toledanos (III) / antonio regalado

   Iglesia y Monarquía se co-fundieron en un poder político que ha condicionado el devenir de España en los últimos 1.500 años.  Khintila, es el primero en exigir a la Iglesia que el  V Concilio de Toledo le ratifique su apoyo y le garantice protección para él y su familia más allá de la sucesión. El rey reparte tierras y otorga bienes a sus fieles con derechos hereditarios; con ello, la casta palatina se garantiza los privilegios.  La Iglesia se beneficia al recibir no solo tierras sino sirvientes para cuidarlas.   

Las purgas por la pureza de sangre alcanzaron a muchos nobles hasta que Recesvinto les restituyó las libertades pero no los bienes confiscados por su padre, Kindasvinto. Estos bienes incautados se los queda el propio Recesvinto pero no para sí,  si no como patrimonio real. Por vez primera, el rey es el hombre más rico del  reino. Este monarca hizo público el ‘Foro iudiciiarum’, el texto legal que reunía en un solo cuerpo el derecho de los visigodos. Desaparece, pues, de hecho, la segregación jurídica entre hispanos y godos. Tres siglos más tarde se rebautiza como el “Fuero juzgo”, con jurisdicción en Portugal, Galicia, Asturias, León y Castilla.      

Las diócesis eclesiásticas sirven de modelo para el nuevo estado. Sobre el sistema provincial romano, Recesvinto coloca al frente de cada diócesis un (dux) 'duque',  como máximo jefe militar y civil; por debajo, uno o varios (commes), 'condes', encargado de circunscripciones menores que tendrá a sus órdenes a funcionarios encargados de impartir justicia y de recaudar tributos. Ha nacido la moderna administración estatal. Y la nobleza.  A su muerte, en el 672, el reino visigodo de España se halla en su apogeo, en paz y cohesionado en lo religioso y en lo civil.               

Nos guste o no, los españoles somos herederos directos de los visigodos toledanos.  Aparte de pelear para mantener las fronteras con cántabros, vascones, suevos, vándalos y alanos ¿a qué dedicaban sus mejores energías? Sin duda, si tomamos como cabeza del reino toledano a Leovigildo, enseguida comprendemos que primero su hijo Hermenegildo, que hubo de exilarse a Sevilla y luego su heredero Recaredo, estaban posicionándose en el futuro. Y el futuro era la connivencia con la nobleza hispanorromana de mayoría católica. La siguiente centuria va a ser la de de la consolidación de una cultura político-religiosa  hegemónica en la mayor parte del territorio nacional y muy unida a la Iglesia. Pareciera que  ambas instituciones persiguen la idea común de  “un estado unitario, una misma religión”.    

Las tierras se van quedando en pocas manos y con esclavos suficientes para cultivarlas. Las hambrunas permiten a los terratenientes ceder parte de sus tierras a agricultores que les pagan el diezmo de las cosechas. Y así, van naciendo los colonos con protección de los señores; éstos a su vez  reafirman su autonomía frente a los reyes. La tierra se mantiene o se aumenta mediante el matrimonio ‘sortes’ y ‘consortes.    

 Si partimos de la base de que los visigodos apenas dejaron nada escrito –no eran un pueblo culto, aunque hablaran latín-  y de que sus yacimientos no han sido estudiados en profundidad, llegaremos a la conclusión de que  las noticias son bien escasas.    

 La producción artesanal y el comercio comenzaron con la cerámica. Trabajaron la piedra, los sarcófagos que se conservan tienen aire bizantino; trabajaron la joyería, en bronce de lujo también con esa tendencia, muy propia de los pueblos germanos.  Oro, plata y pedrería fueron  los materiales empleados para crear joyas, normalmente de encargo. La medicina privada tuvo una relevancia especial en esa época donde, en combinación con la iglesia se comenzó la construcción de escuelas y hospitales para peregrinos y enfermos. El clero ostenta en exclusiva la enseñanza de las Sagradas Escrituras y la patrística.  Se relacionaron con el exterior a través de los puertos fluviales del mediterràneo y Atlántico (Lisboa) y de los ríos navegables como el Ebro y el Guadalquivir. Acuñaron monedas en oro: el triente.  En esta época visigótica se insituyen tambien los préstamos y los créditos. Los judios se confirman su sabiduría como banqueros y comerciantes. 

los vecinos visigodos (II) / antonio regalado

     La lista de los reyes godos es demasiado alargada para que quepa en un artículo. Baste recordar –si no lo aprendieron en el bachillerato- que el reino católico de Toledo fue gobernado por hombres como Liuva II –sucesor e hijo de Recaredo, Gundemaro, -un nombre propio de gentes de La Mancha todavía- Suintila, Sisenando, Chintila, Chidesvinto, Recenvisto, Wamba, Witiza y don Rodrigo
Más allá de los nombres, con sus traiciones y usurpadores, los visigodos, construyeron, en el convulso siglo VI  la primera monarquía española.    Hoy, podemos constatar que de los pueblos germánicos mientras agonizaba la República y el Imperio, crearon todas las monarquías de Europa. Las más de las veces por el asesinato como método.     
La invasión de los bárbaros (‘extranjeros’) dejaron malherido al Imperio Romano. Los visigodos gobernaron España tres siglos (414-711). En el camino,  Wallia, destrozó  a los alanos y  Teodoredo ganó la batalla de los Campos Cataláunicos al  feroz Atila, rey de los hunos.   Durante el oscuro siglo VII los visigodos –escriben también las primeras páginas gloriosas del futuro reino de Aragón y de Navarra-  los visigodos trasladan a Hispania la forma de gobierno propia, la monarquía electiva, basada en la aristocracia.  Los jefes militares ejercían de jueces. Y la máxima autoridad era el obispo.
Paralelamente a la construcción del reino de Toledo,  los santos Leandro e Isidoro, trasterrados de la provincia cartaginesa y con seguridad de madre arriana, nacida en Cartagena,  terminaron de metropolitanos católicos en Sevilla.   La adaptación al catolicismo oficial recaderiano era la mejor forma de sobrevivir en las capas medias y nobles de la época. Los hermanos San Leandro y San Isidoro contribuyeron sobremanera a moderar las diferencias entre arrianismo y catolicismo. Es Leandro quien toma juramento de fe al propio Recaredo. Pero dejemos la historia.      
Los casamientos de hijos e hijas sirven para pacificar fronteras, ora con romanos, ora con francos en la Galia, ora con vándalos en el sur, ora con la nobleza senatorial hispano-romana. La mujer juega un papel decisivo en apoyo del guerrero. Los visigodos son más bien un pueblo seminómada, no muy guerrero. La lanza de dos a tres metros era el arma preferida del jinete mientras que el soldado de a pié se defendía con arco en la distancia o con hacha o espada en el cuerpo a cuerpo. Se parapetaban con carros para saltar sobre el enemigo por sorpresa. Su forma de combatir en falanges y atacando los flancos, como siglos después hiciera Napoleón, confirma que la táctica primaba sobre la estrategia.    
No obstante, las sucesiones son casi siempre traumáticas aunque para los visigodos el reino era patrimonio del pueblo, no personal que pudiera dividirse a la muerte de su ‘dux’. Los concilios y las coronaciones se hacen habituales en la Iglesia toledana de San Pedro y San Pablo, lugar donde se levanta hoy la catedral de Santa María.    
Aunque, prácticamente todos los reyes godos pasaron la vida defendiendo fronteras, por lo que se refiere  a los del reino de Toledo, destacamos a Wamba como autor de la primera ley que imponía el servicio militar a todos los súbditos; es el momento de convertir a la nobleza visigoda en terrateniente y el ‘estamento llano’  -los pobres- se ocupan de la agricultura.  Como ven estamos en los amaneceres  del feudalismo. La Iglesia tiene tanta influencia que Toledo se convierte en el centro del poder espiritual y material, un poder que llega hasta nuestros días donde nunca desde  aquel entonces dejó de ejercer su prevalencia religiosa  desde la Archidiócesis Primada.

los vecinos de la vega baja (I) antonio regalado

   La serpiente de verano ha llegado río abajo hasta cinchar la ciudad por donde más le duele: la Vega Baja. Allí, el espíritu de Roderico (conocido como don Rodrigo) ha vuelvo a cabalgar sobre el nuevo becerro de oro de nuestro tiempo, el ladrillo. Todo transcurría plácidamente. Los cooperativistas esperaban contando hacia atrás la entrada en sus nuevos hogares; el ayuntamiento tendía puentes para desmadejar la última curva del Tajo y los empresarios habían tomado posiciones para dar trabajo y hacer negocio en paralelo.  Allá donde el agua se remansa, la silueta de una ciudad dibujada sobre el este del horizonte aventuraba casas de ensueño. Y a tiro de piedra, la  universidad. Y El Corte Inglés.  La antesala del paraíso  al oeste del Edén.
    Y, de repente, el presidente  J.M. Barreda pasa por la túrmix de La Moncloa y desvela  -tiene más información- que hay que salvar el patrimonio histórico de los visigodos, nuestro primer yacimiento monárquico.     Pero ¿quiénes eran los vecinos de estas polémicas parcelas que comenzó a levantar en el 576 Leovigildo?     El pueblo que vino del norte, los godos, tiene su origen en Escandinavia aunque se desplazaron en el siglo III hacia Dacia y Tracia, a orillas del Mar Negro, en la zona de Crimea, confín  del Imperio Romano. La ferocidad de los hunos los empujó hacia territorio romano, desgajándose en visigodos –los godos del oeste- y ostrogodos –godos del reino este-.  Ya en el 378, derrotan al emperador Valente en Adrianápolis, quien les abre las puertas al saqueo de Roma con la proclamación de Odoacro como rey de Italia, tras deponer al último emperador romano, Rómulo Augusto.     Las migraciones visigodas preceden a la de los suevos, vándalos y alanos. Con pactos o por la fuerza, llegan a las Galias. Los francos de Clodoveo les hacen frente y esa es la causa de que penetren en Hispania. Solos o ‘federados’ con los hispano-romanos  se establecieron primero en la provincia Tarraconense, prosperaron en Barcino y dos siglos después, tras arrinconar a los suevos (Galicia-Portugal) y vándalos (Vandalucía) se establecen en la Vega Baja.    Alarico, Ataúlfo, Teodorico I y II, Atanagildo y  Liuva I  -todos arrianos de Tolosa – dan paso al reino de Toledo, (Leovigildo 576-587)  hasta el gran cambio: la conversión de Recaredo al catolicismo. Las revueltas de los bizantinos, por resistirse a abjurar del arrianismo tiñeron de sangre media España. Se intentaron sofocar con la convocatoria del III Concilio de Toledo en el 589. En este cónclave, el rey y los obispos renunciaron  pública y colectivamente al arrianismo,  seguidores del obispo Arrio, en Alejandría, quien defendía la creencia, muy extendida por oriente,  de que Jesucristo no era divino, sino alguien creado por Dios para apoyar su plan. Ya en el 325, Constantino convoca el concilio de Nicea para condenar esta desviación y se proclama el dogma de la Santísima Trinidad. Y, aquí, casi 250 años después, en la ciudad Imperial se vuelve a la ortodoxia católico-romana.     La cristianización toma carta de naturaleza en nuestra tierra y germina apoyándose en las clases altas que van, poco a poco, sembrando de obispos y clérigos toda la piel de toro. La España visigótica inicia un periodo de esplendor paralelo al sometimiento de los judíos a quienes durante los estrictos reinados  de Sisebuto y Égica, confiscan  propiedades y se les acusa  de conspirar contra la corona.

huelga de ley / antonio regalado

    Las vacaciones masivas no han permitido como en años anteriores que  las serpientes de verano se adueñen de la actualidad. La guerra del Líbano, el silencioso proceso de paz, la delegación de poderes del tiranosaurio Fidel en su hermano Raúl tras su estrés extremo por haber respirado en exceso aires de libertad en Argentina, la ocupación de las pistas del aeropuerto de El Prat, en Barcelona, por unos huelguistas ilegales y el descubrimiento de una ciudad visigótica en la Vega Baja de Toledo, allá donde el Tajo cincha a la ciudad por el oeste están dando alimento a nuestros lectores mientras se confirma que la testosterona de Landis es más sintética que la aspirina de Bayer.  

 Pero, sin duda, la noticia política de la semana,  ha sido, la presentación del primero de los recursos en el Tribunal Constitucional contra el Estatuto de Cataluña. ¿Dónde estaba el líder? Lástima que el PP en sus tiempos de mayoría absoluta, no instaurase el recurso previo de inconstitucionalita,  que tanto criticó a Felipe González. Ello nos hubiera ahorrado los disgustos que están por venir. Porque lo peor del ‘Estatut’ está por llegar con su desarrollo contra Madrid.      Federico Trillo-Figueroa  y Soraya Sáez de Santamaría han elaborado un texto jurídico, serio, riguroso y anclado en la doctrina del Alto Tribunal, que será todo un reto para los 12 magistrados del Constitucional. Han recurrido 114 de los 233 artículos –y 12 de sus 22 disposiciones- argumentando que se trata de impedir que los daños se conviertan en irreparables. Quizás, demasiado tarde. Es probable que no haya pronunciamiento del TC hasta después de las generales cuando el texto esté en pleno funcionamiento. ¿Estamos ante una Constitución paralela? Para los juristas populares sí.

Las 408 páginas que me he leído de arriba abajo están llenas de sentido común. La palabra nación, la lengua catalana como exclusiva y excluyente; la diferencia de deberes y derechos entre españoles, la ‘federalizacíón’ de la Justicia, el blindaje de competencias, las relaciones de igualdad entre el Estado y la Generalitat y la financiación propia e insolidaria no dejan margen para el autoengaño: estamos ante un texto claramente anticonstitucional que pretende cambiar el modelo de Estado.     

Las respuestas no se han hecho esperar. El Gobierno dice estar tranquilo y acusa al PP de ignorar y pisotear la Carta Magna.  Los convergentes, como no podía ser de otra manera, aseguran que es una agresión a Cataluña; ERC habla de cruzada contra las autonomías e IU de deslegitimación.  El PP ha abierto las puertas de par en par para que recurran el Defensor del Pueblo, Valencia, Aragón y La Rioja.     

Hay que congratularse por la iniciativa popular. Nadie debe quedar la margen y menos estar por encima de la ley. El Tribunal Constitucional tiene sobre la mesa el asunto más delicado de sus veinticinco años de existencia. De su sabiduría depende que España siga mirando al futuro desde el faro de la Transición, que volvamos  la vista a los Reinos de Taifas o algo peor: que nos quedemos petrificados en la II República.    

 En  última página del dictamen, Federico Trillo, redactor del  “pacto del capó” que acabó con la pesadilla del 23.F, que defenestró políticamente a Corcuera cuando nos quiso hacer tragar con las ruedas de molino de la ley de la “patada en la puerta” , finaliza su argumentació con dos otrosí, en los que dice: a) que se solicita del TC que acuerde la tramitación prioritaria y urgente y b) que recabe del Parlamento de Cataluña, del Congreso de los Diputados y del Senado el expediente de elaboración, tramitación y aprobación del Estate a efectos de formarse un mejor juicio y de disponer de información completa. Largo, pues, me lo fiáis.   

Mientras tanto, y a pesar de los calores de agosto, convendría que los partidos políticos fueran tomando conciencia de que el recurso previo de inconstitucionalidad ( en vigor entre 1979-UCD y 1985/PSOE-Derogación)  y la normativa actual de huelga (Real Decreto-Ley 17/1977, 4 de marzo, sobre Relaciones de Trabajo) precisan de una urgente actualización para que la vida política no se encanalle por un texto estatutario provocador o para evitar que 500 trabajadores de Iberia asalten ilegalmente las pistas de un aeropuerto y la ‘lógica policial’ permita maltratar a miles de pasajeros durante tres días por la inhibición del Ejecutivo de la Nación.    

La huelga de leyes, la orfandad legislativa en materia laboral, para no enfrentarse a los sindicatos, -el voto es el voto- hace que los contribuyentes nos sintamos indefensos. Hay huelga de leyes. ¿Por qué no se ha desarrollado el articulo 28. 2 de la CE sobre el derecho de huelga?  Desde el poder es mejor siempre mirar para otro lado.  Rubalcaba asegura que “arreglaría poco este problema y que, además, hay que hacerla por consenso”. ¿Y los Estatutos no?   

El espectáculo que hemos dado al mundo desde Barcelona, es ejemplarmente pernicioso. Y eso permite a los nacionalistas reivindicar su gestión y competencias por la inacción del Estado. En suma, menos mandar, menos guardar silencio como si fuéramos una manada de corderos  y más gobernar. Gobernar es decidir. Actuar. No templar gaitas hasta que la tormenta amaine. Ya dejó escrito Winston  Churchill que “la cometa sube más arriba cuanto mayor  es el viento en contra”.     

después del último después / antonio regalado

   Primer presidente de la pre-autonomía; primer director general de Farmacia; primer reformador de la sanidad pública, primer defensor de Villalar como punto de encuentro y de partida para un horizonte compartido y el último comunero. Su nombre, Juan Manuel Reol Tejada. Boticario,  creyente, burgalés y liberal.  Casado, cinco hijos, humanista, -he arrancado el título en uno de sus poemas-, preside desde principios de siglo la Real Academia de Farmacia.     Después del último después en primavera, me he sentado con él, cara a cara, en el antiguo Estamento de Próceres (entiéndase Senado) y, allí hemos compartido mesa y viandas regados con vino de la Ribera del Duero. Una charla suculenta en la mitad de este verano impenitente de Madrid. Me regala “Palabras de todo y nada”, un libro que recopila sus inquietudes literarias y poéticas, saciadas en aguas de Quevedo, Neruda, Machado, León Felipe, Miguel Hernández y José Hierro y editado por AEFLA, la Asociación Española de Farmacéuticos Escritores y Artistas, otra de las múltiples asociaciones que ha creado y dirige. Un lujo.    De este ingeniero social, de este hombre de principios, de este honrado ciudadano a quien conozco desde hace más de cinco lustros, siguen sorprendiéndome su bonhomía, su lealtad a las causas nobles  –y a veces perdidas como UCD- su amistad  y su avariciosa pasión por la libertad.  Tiró del carro regional  desde el Consejo General cuando Castilla y León agonizaban; se dejó la piel en integrar a Cantabria y Rioja mientras sus propios compañeros centristas le declararon persona ‘non grata’ y  se enfrentó simultáneamente  a Martín Villa y a Modesto Fraile por resistirse casi numantinamente a que León y Segovia fueran por libre. Las once provincias se quedaron en nueve.  Y aquí estamos.    Próximo y fiel al pensamiento tolerante y progresista de Adolfo Suárez, Reol Tejada representa a la perfección a esa especie de políticos de la Transición –no fueron pocos- que se ‘vaciaron y quemaron’ en asentar la democracia y las libertades que hoy disfrutamos. Treinta años después son los grandes olvidados de nuestra tierra y por nuestra gente.  Ni tienen estatus protocolario, ni han sido adscritos a consejos asesores para que ofrezcan su sabiduría y experiencia al Ejecutivo y ni siquiera la Junta ltiene la consideración de enviarles una invitación  cada  23 de abril. La política -siempre la política-  pone su miseria por medio.        En unas horas  -después del último después- hemos mirado atrás sin iras ni nostalgias. ¡Cómo y cuánto se ha ensanchado esta tierra nuestra, fronteriza con Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Rioja, Aragón, Extremadura, Castilla-La Mancha y Madrid.   Releo algunos de sus versos de juventud con delectación. “Hay aguas que no pasan/ por los mismos caminos”…  Dice Juan Manuel que viene de muy lejos, que viene de sí mismo, con tristura, “y hay un hueco en la noche/ un hueco entre la vida/ …. y otro hueco sin fondo/ solo lleno de amor”.     Palabras de todo y nada, reflexiones escritas sobre el tiempo  por un hombre de fe. Y aún enamorado. Enamorado de la vida. Después del último después he comprendido definitivamente que Juan Manuel Reol Tejada –un roble burgalés trasplantado a  Madrid como si le faltara la penúltima curva del camino-, el investigador marcado por la ética, el científico que cree en el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob,  merece un reconocimiento público. Y político. No voy a pedir para él que se suba  a la grupa de un caballo durante el próximo siglo pero sí, que al menos, el Gobierno Regional o las Cortes le otorguen la Medalla de Oro de la Comunidad Autónoma.     Propongo con humildad, -y bien sé que el silencio oficial será sonoro-, que se cree una Cátedra  y una Fundación con su nombre en cualquiera de nuestros campus universitarios para estudiar el presente,  recuperar y no olvidar el pasado y adelantarnos juntos al futuro. Honraríamos a un castellano otoñal, digno heredero del legado comunero. Y nos homenajearíamos de paso a nosotros mismos.  Sí, sentimos en nuestra tierra  que ‘nadie es más que nadie’ pero hay que hacer justicia con los pioneros que abrieron los caminos de la autonomía, desde la lealtad a la Carta Magna del 77, en  todas direcciones. El joven e impetuoso Juan Manuel Reol Tejada (Burgos, agosto, 26, 1933) –“he querido ser siempre tan sólo un hombre libre- fue, después del último después, el primero  en ostentar el título de ciudadano castellano  y leonés. Felicidades.

agua / antonio regalado

        José Luís Rodríguez Zapatero descendió la escalinata de Palacio y salió al encuentro de un José María Barreda que llevaba en cartera cuatro asuntos prioritarios: empleo, agua, OCM del vino y urbanismo. Y un objetivo: financiación. Porque como muy bien explicó en el ecuador de la multitudinaria rueda de prensa, los proyectos sin dinero son papel mojado.
  
      Tras dos horas de encuentro, Barreda se presentó ante los
cincuenta periodistas acreditados y las doce cámaras de televisión, con su amigo de la infancia, Fernando Moraleda.  El presidente de los castellano-manchegos regresa a casa con una dotación de 3000 millones de Euros para regenerar, de una vez y para siempre el Acuífero número 23, en el Alto Guadiana. Es decir, reverdecer la vida en las  “agrociudades” del entorno.  Y un plan Especial de Empleo –que beneficiará a las mujeres- con
120 millones hasta el 2010. Hasta ahí las nueva financiación a la que hay que sumar las infraestructuras que convertirán a nuestra comunidad –mañana mismo- en la mejor comunicada de España.
  
      Barreda, hablando alto y claro ha arrancado a Zapatero el
compromiso de que el Gobierno de la Nación defienda en Bruselas las peticiones de los viticultores castellano-manchegos. “No podemos consentir que se subvencione el arranque de viñas, que se convierta en un secarral nuestra tierra y que no se ayude a quienes quieren seguir trabajándola”.
Apuesta decisiva, pues, por mantener el nivel de vida de los agricultores y reivindicación de tener voz y voto en la  gestión del agua que riega Castilla-La Mancha. No hay que blindar los ríos; hay que tener solo la llave del grifo.
  
      En el capítulo urbanístico, dos polos centraron la atención.
Respecto a la Vega Baja, un compromiso: “Ni hemos especulado ni expoliado; vamos a vigilar las excavaciones y no se pondrá un ladrillo si eso rompe nuestro patrimonio histórico-artístico. Los promotores pagarán”. 
  
      En lo que se refiere al ‘caso Seseña’,  el presidente Barreda cogió el morlaco del ladrillo por los cuernos y afirmó: “el proceso ha sido transparente, legal e impecable”. Y a renglón seguido, tras lamentar la utilización parcial que el constructor ha hecho de una  carta que le remitió el pasado 23 de junio, declaró alto y claro para que le escuchen, no la  Fiscalía Anticorrupción, ni el alcalde de IU, sino los afectados: “La primera fase ya tiene agua. Y los nuevos desarrollos de la localidad toledana tendrán también agua y la tendrán a tiempo”.
  
     Esta era una noticia que proclamada ‘urbi et orbi’ desde La
Moncloa imagino que habrá refrescado el verano a miles de madrileños que han elegido Castilla-La Mancha para vivir, justo en la raya, en la ‘frontera” Madrid-Toledo. Para dar más credibilidad a su aseveración, enfatizó: “No los vamos a dejar abandonados”.  La ministra Narbona conoce el problema de las 13.508 viviendas construidas  por “El Pocero” en la mitad
de la nada y el presidente Zapatero avala este compromiso.
  
     Por tanto, Barreda ha vuelto a casa con proyectos financiados. Con las manos llenas, con políticas de precisión  que despejan el
horizonte.  A diez meses escasos de los comicios locales y autonómicos, trabajar por los ciudadanos sin romper los paisajes, constituyen el mejor programa electoral. El agua siempre es vida.

indocumentados y perversos / Antonio regalado

El político con mayúsculas es una especie a extinguir. De aquellos hombres de la Transición , con Adolfo Suárez a la cabeza, hemos devenido en los indocumentados del tercer milenio.  Perversos e indocumentados. En todo el tiempo que conozco al presidente Rodríguez jamás le he escuchado una idea brillante. Dicen que es muy profundo pero, por decirlo con palabras de un genio, “lo más profundo es el vacío”.

Su nivel académico y cultural va parejo a su mediocridad intelectual. Parapetado en un pacifismo de plastilina –“nosotros queremos la paz; el PP es el partido de la guerra”- lo único que le interesa es ganar tiempo para que ir desplazando el horizonte en el que vencen las letras, ora de los nacionalistas, ora de ETA, ora de su política de inmigración. Y ¿qué decir de su política económica, laboral, social o exterior? Gestos para la galería. Hechos, ninguno. Todo comenzó con su tancredismo al paso de la bandera norteamericana y acaba de concluir con esa foto de ‘ fedayin’ alicantino en plena crisis del Líbano.

Con Moratinos insultando en público a Max Mazin –“que sea la última vez que denuncies, y condenes y expreses públicamente de esta manera el carácter antisemita de un gobierno de España-“ , solo nos faltaba la infamia de José Blanco , el mayor indocumentado del país. Le preparan sus asesores un papel por la mañana y como su nivel de comprensión es escaso, utiliza los lunes para decir burradas como ésta. “ Los muertos civiles son un objetivo buscado por Israel; no son un efecto colateral”.

Cuando el embajador hebreo, Victor Harel , califica de infame el discurso, se acojona y quiere rectificar en el telediario oficial pero ya es demasiado tarde. ¿Sabrán Rodríguez, Moratinos, Blanco y Zerolo algo sobre el complejo tablero de ajedrez de Oriente Medio? ¿Se han parado a pensar que sólo Isarel –la única democracia en la zona- se solidarizó con España tras el 11.M? ¿Lo hicieron Hezbolá y Hamás? No. ¿Por qué no denuncian que los fundamentalistas utilizan a sus mujeres y niños como escudos humanos para defender sus arsenales en el centro de las ciudades?

Tel Aviv está cargando con sus muertos la responsabilidad de parar el terrorismo iraní y sirio. Mientras, Irán construye un reactor para ampliar su arsenal nuclear y hasta el propio González, don Felipe , aplaude la medida. El secretario de organización socialista debería darse cuenta de que desde Ferraz no puede condicionar la política internacional de España, sin peso y sin fuerza ya en esa zona del mundo, donde siempre hemos sido considerados como un interlocutor válido.

Blanco se quedó en el bachillerato y se ha convertido por su ignorancia y estulticia en un peligro social. Es el mejor portavoz del presidente Mahmud Ahmadineyad . Los ciudadanos tiene que darse cuenta de una vez que estamos dirigidos por unos iluminados que creen que somos, además, imbéciles. ¿Cómo se puede votar a estos botarates? Se rindieron el 14-M ante el terrorismo internacional; nos engañaron el 11-M, se están entregando en los brazos de ETA y ahora salen a la calle por un puñado de votos para gritar no a la guerra cuando lo que apoyan es a los terroristas que quieren acabar con la civilización occidental. Eso tiene un nombre: cobardía. Por cierto, como aseguraba Voltaire , una de las virtudes más acusadas de las personas decentes. Ya verán cómo la hazaña de Blanco es jaleada por el presidente ZP en cualquier mitin dominguero y por la vice María Teresa “no hay terrorismo en España, Batasuna no existe ”- y los correveidiles de turno lo disculparán asegurando que se le calentó la boca. Todo menos cesarlo por incompetente. E irresponsable.

Es lo que tiene la “anomía ” o ausencia de principios: hace de los villanos indocumentados y perversos, unos héroes ante la opinión pública. Con una sociedad anestesiada como la nuestra todo es posible. La verdad es que a una gran parte de los ciudadanos les va la marcha del antiamericanismo, del antisemitismo y de la religión palestina. Estamos a diez meses de las urnas municipales y autonómicas y el mensaje es claro: a los populares les ‘pone’ la guerra; Aznar es un agente comercial de las empresas armamentísticas y el PSOE apuesta por la paz mundial. Con su Alianza de Civilizaciones, el bálsamo de Fierabrás que cuida todas las heridas. El indocumentado Pepiño y su secretario general lo tienen más claro todavía: hay que votar a quienes tienen un ansia infinita de paz. Definitivamente, Txapote y Otegui son sus referentes de futuro. Los otros, son unos fascistas. Y el viernes, otra vuelta de tuerca con la memoria histórica…

A desenterrar, setenta años después, el odio y las batallitas del abuelo republicano… No les vendría mal al cuarteto Blanco-Moratinos-Zerolo-Zp, -el orden alfabético no altera su indigencia intelectual- estudiar un poco de historia y geografía. A lo mejor seguirían siendo tan perversos con ahora pero reducirían, a buen seguro, su indocumentada cultura del ayer. ¿Es que no quedan en el socialismo moderado diez hombres justos para poner un poco de cordura y sensatez a tanta demagogia por metro cuadrado? ¿Cinco, cuatro, tres, dos, uno? Bono, don José  ¿cómo lo ves? ¡Que los dioses nos asistan con estos ecopacifistas  y anticlericales de salón!

morir en comunidad / antonio regalado

Esto va a terminar como el rosario de la aurora. Si Dios no lo remedia la señorial Illescas, a mitad de camino entre Madrid y Toledo, está sumida en una espiral de crispación que bien pudiera desembocar en tragicomedia. ¿Otra vez Fuenteovejuna? Lástima que Pedro Almodóvar no haya filmado lo sucedido en las últimas semanas porque, sin duda, su película ‘Volver’ quedaría reducida a un sainete de los hermanos Quintero. Lo cierto es que un viaje culinario me llevó hasta la ciudad, sorprendiéndome los múltiples balcones adornados con un RIP. La plataforma manda. ¿Qué pasa aquí?, -pregunté-. Y las versiones se dispararon. ¡Es la guerra¡ ¡Más madera¡  gritarían los hermanos Marx. Alguien se ofrece a facilitarme información caliente. Y así, me entero de que el último enterramiento –el de Carmen Navarro, 83 años- ha colmado el vaso de la convivencia. Descerrajaron las cadenas y el candado del antiguo  camposanto y, con la policía benevolente, irrumpieron en el panteón familiar. Una illescana de toda la vida que asistió al sepelio, rememora que “hemos entrado en el cementerio y le hemos dado sepultura a Carmen, como Dios manda”. Y añade: “No he visto nunca en mi vida cantar una Salve a la Virgen de la Caridad, con tanto sentimiento y fervor, pensando en lo que decíamos, con el corazón –y yo diría más- con las entrañas”.   Ahora, la policía ha identificado a los doce alborotadores y asaltantes. El problema es, según los vecinos, que no hay decreto municipal de cierre del cementerio. El ambiente político se ha encanallado. En la diana del cabreo, el alcalde socialista José Manuel Tofiño. El malestar ciudadano proviene no tanto del cierre como del traslado de los restos, que a decir de algunos vecinos, se han realizado con menos garantías que los del “Yak-42”. Un escándalo. Me temo que el primer edil, a la sazón presidente de la Diputación Provincial de Toledo tiene un problema de comunicación. Y otro de estrategia. El Ayuntamiento se ha personado (con dolor) como parte en la tramitación judicial contra las personas implicadas en el incidente.  Los agentes que se inhibieron alegando que “eran vecinos del pueblo y no era cuestión de que haya más enfrentamientos ni más guerras” tenían que saber que nadie está por encima de la ley. Tofiño ha lamentado que  “algunos utilicen a los muertos para hacer política”. Ha gestionado mal los tiempos. No ha tenido en cuenta las 4000 firmas aconsejándole ‘parar’ las exhumaciones.  Muchos vecinos se sienten engañados y estafados.  Y los plenos se calientan. Falta cordura y humildad.  Paradójicamente, en este país nuestro cada vez más agnóstico y descreído, la muerte representa el máximo respeto al que se va y la solidaridad temporal con los deudos. Ya no se llora como antes, es verdad, pero aquí nadie deja que entierren a sus muertos en soledad. El alcalde tiene buenos argumentos pero no puede luchar contra los ‘sentires’ vecinales de doña Carmen Navarro. Ella vivió y murió en comunidad, no en un tanatorio funcional y metropolitano. En nuestros pueblos, los muertos, todavía, son de todos. Por eso, en las lápidas no se leerán nunca epitafios como el Groucho: “perdonen, que no me levante”. Las creencias sobreviven a la política. Y las elecciones, señor alcalde, -recuérdelo  usted y recuérdelo a otros-  están ahí, en las antípodas del calendario.

antonioregalado1@yahoo.es