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Bahía de Ítaca

más sabio, más provocador / antonio regalado

El Salón de Plenos del Consejo de Estado, justo al final de la calle Mayor, de Madrid, se engalanó de sencillez para recibir a los tres nuevos miembros, Enrique Alonso, Amalia Valcárcel y José Bono. Comienza el acto presidido por la 'vice' Maria Teresa Fernández de la Vega, escoltada por el titular de Justicia, Juan Fernando López Aguilar. El secretario da lectura a los decretos de nombramiento del Consejo de Ministros del 23 de junio. En el pasillo central espera el ex presidente castellano-manchego. Viste negro riguroso en terno y corbata con camisa blanca. Lo exige el protocolo.

El sol convierte el recinto en la antesala del infierno. Primera hora de la tarde. No falta nadie. Acreditarse es casi un imposible porque la Institución no ha previsto la expectación. Bono me advierte de que "habrá mensaje en su discurso". Y tanto. Salen a recibirle los padrinos: Landelino Lavilla, miembro nato y Félix Sanz, Jefe del Alto Estado Mayor de la Defensa. "Hola, ministro", le saluda el militar. Ocupan sus escaños tras jurar lealtad a la Constitución. Palabras de bienvenida del presidente Francisco Rubio Llorente y llega el momento de presentar las cartas credenciales.

Bono, en tono reposado, como degustando las palabras, sílaba a sílaba, cree que ha llegado hasta aquí por la generosidad de Zapatero. Y con la sinceridad de quien tiene un futuro detrás desde que dejó Salobre, abre su toma de posesión predicando públicamente "que se siente español hasta las cachas". No es importante sólo qué dice, que también; sino cómo lo dice. "Jamás pediré perdón por ello", aseveró amparándose en Indalecio Prieto. "Soy socialista con carné desde 1969" -enfatizó alto y claro- y me siento radical en la defensa de la igualdad"-también de los españoles- "por encima de mitos étnicos, proclamas identitarias y privilegios inventados". El que quiera escuchar que escuche.

Considera que otro mérito para llegar a ser asesor del Gobierno es haber sido presidente de Castilla-La Mancha. "De esa Castilla que algunos llamaron dominadora e imperialista, - se lamenta- pero estábamos tan dominados que ni siquiera sabíamos que nos acusaban de dominadores". Bono, por ello, se confesó no centralista y provocó al auditorio cuando aseguró sentirse conservador: "conservador"-aclaró- "por haber padecido una dictadura; y ello me hace" -razona- "ser conservador de los cambios que he vivido, de los que he presenciado y de los que haya podido contribuir a que se produjeran, especialmente a que llegara la libertad, después de tanto tiempo de silencio".

Al ex ministro la "despresurización política" le ha sentado divinamente; milita en la moderación que consagró la Transición y admitió al final del discurso que éste era el cargo más tranquilo y tranquilizador que había tenido en su vida. Y no perdió ocasión para tender la mano al partido popular… en los asuntos que afectan a la unidad…

El la recepción posterior, Bono recibió parabienes y abrazos mientras se despojaba de su toga negra por fuera y roja por dentro. Su mensaje centrista llegó a los presentes. El que tenga oídos, que oiga. Hasta Carlos I, -obra de Tiziano- que preside el noble salón de actos, se mostró complacido de escuchar hablar de España al inquilino de su palacio toledano de Fuensalida durante más de cuatro décadas.

En la calle, con Ana a su lado, renueva ante las cámaras y micrófonos su compromiso de aportar experiencia y prudencia en su nuevo cometido de asesorar al Gobierno de la Nación. Sin perder el humor, nos recuerda "que es consejero electivo" -que no cobra-, a diferencia de los natos y permanentes, que van del coche oficial al "último y definitivo". A Bono, le hemos visto en este tercer jueves de julio inmisericorde, más autónomo, más sabio y más provocador que nunca. También más libre. Como siempre.

la esperanza calcinada / antonio regalado

Un  año después de la tragedia humana y ecológica de Riba de Saelices (Guadalajara), las Cortes han dado por buena la comisión de seguimiento tras rechazar las propuestas del Partido Popular. Este lunes, en un pleno extraordinario, los representantes castellano-manchegos van a institucionalizar el “Día del Medioambiente” para honrar la memoria de las víctimas. Por su parte, el Parlamento Europeo ha aprobado res informes en los que propone la creación de una fuerza europea de protección civil, fondos para las catástrofes agrícolas y para las víctimas, la repoblación obligatoria de los bosques y un aumento de penas para los pirómanos. El gobierno del presidente Rodríguez –se marchó a China ¿recuerdan?- guarda silencio y mira para otro lado. España y Portugal fueron el pasado año los países más castigados por los incendios forestales. De las treinta víctimas mortales, 15 se produjeron en nuestro país. ¿Cómo olvidar a los 11 desaparecidos en Guadalajara? ¿Qué se ha hecho para recuperar los 15 millones de pinos quemados?

El presidente José María Barreda acaba de visitar la zona “y la vida empieza a reverdecer ”, subrayaba con esperanza. ¿Cómo ha cambiado la vida en Luzón, Ciruelos del Pinar, Santa María del Espino, Tobillos y Cabanillas del Campo? ¿Cuál ha sido el impacto, además, sobre la fauna: el buitre leonado, el tejón, el ciervo o la comadreja? Demasiadas preguntas para tan escasas respuestas gubernamentales. Admirable ha sido la actitud de las familias. Su visita a Bruselas les ha deparado estos informes técnicos, aprobados por inmensas mayorías, donde se pide mayor coordinación entre las administraciones.

Es claro que no se puede blindar ni el agua de los ríos ni el fuego conoce de fronteras autonómicas. El incendio, con 13.000 hectáreas calcinadas y once almas segadas en la primavera de la vida, nos debería hacer reflexionar a todos y en especial a las autoridades regionales. Las Cortes no estuvieron aquella semana trágica en el Alto Tajo a la altura exigida en la comisión-trampa llevada a cabo; el Congreso se negó a realizar siquiera una investigación; sólo el PE concedió audiencia a los afectados en Bruselas y una delegación visitó meses después la zona siniestrada.

La ausencia de nueve de las once familias afectadas en la entrega de Medallas de Oro de la Región , el pasado 31 de mayo, confirma que las heridas humanas no han cicatrizado todavía. En el inminente encuentro Barreda-de Cospedal , tras sus visitas recientes al lugar del crímen, éste debería ser su primer punto de encuentro. Antes de que entremos en campaña electoral -mañana mismo- deberían firmar un pacto para que este agujero negro no se convierta, desgraciadamente, en arma arrojadiza.

El Parque Nacional del Alto Tajo ha quedado "tocado" en este año horrible. Pero lo importante no son las hectáreas, sino las personas. Estamos sentados bajo un 'volcán de sequía' donde, en cualquier instante, puede prender la yesca. ¿Qué se ha hecho desde entonces a nivel humano, agrícola, ganadero y medioambiental? ¿Qué falta por hacer? Queremos saber. Esta historia no puede zanjarse con la dimisión de la consejera de Medioambiente, Rosario Arévalo , recolocada meses después en la Empresa Nacional de Residuos Radioactivos. Sobre la inacción se agravan los problemas de erosión, salinización, desertificación, perjudicando los ecosistemas, la biodiversidad, afectando al desarrollo sostenible y poniendo en peligro la cohesión social. El peor agujero negro es el de la indiferencia y el olvido. Reguemos de solidaridad esta tierra tan olvidada y no permitamos que se calcine la esperanza.

 







 

la dialécticsa vcomo método (y II) antonio regalado

En nuestra anterior entrega, en reconocimiento al profesor José Augusto Ventín Pereira, catedrático de la Facultad de Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid, subrayábamos su pasión por la investigación en la radio y en las empresas de medios de comunicación social, desde el punto de vista de creadores de contenidos. Sus ensayos –aquí hemos analizado nada más “Programación en Radio: una propuesta teórica” y “Gestión de la Producción de Contenidos en los medios”, Fragua Editorial- confirman su irrefrenable afán por la independencia de criterio, a veces, nadando incluso en contra de la corriente. Siempre ha escogido el camino más difícil; por ello su mérito es notorio. Hoy, continuamos el recorrido por su biografía universitaria y vinculamos su pensamiento al de los clásicos, concretamente a Epicuro. Nos habíamos quedado en el análisis de cómo la actualidad política condiciona no solo el mensaje sino la programación de las cadenas; en resumen, la fuerza de la opinión pública –o lo que es lo mismo, la fuerza del CIS- condiciona toda la actualidad. No solo el presente, sino el futuro. Y lo demostrábamos con ejemplos cotidianos.

Continuamos con esta pregunta clave:  ¿Para qué servimos los periodistas hoy? Para casi nada. ¿De qué forma afectan estas ‘actitudes informativas opacas’ a la programación radiofónica, escrita o televisiva?  Sin duda, de forma negativa.  Las leyes estructurales de la programación (realismo, posibilismo, armonía, continuidad y soberanía y ejecutividad) que se aportan como conclusiones  a la propuesta de programación radiofónica representan una aportación teórica pero no agotan el campo de análisis e investigación. En esta línea argumental observamos cómo la dimensión temporal de la programación viene diseñada más por las propuestas políticas (o deportivas, caso de “Cuatro” y La Sexta”  con el mundial futbolístico) que por la previsión de los programadores.  Los  staffs de los medios de comunicación social se mueven más por el “share” que proporcionan el EGA (Estudio General de Audiencias ) y el EGM (Estudio General de Medios), las encuestas pre-solicitadas y el olfato político para ‘contraprogramar’ si procede sin respeto a los ciudadanos.    

Suscribimos en toda su dimensión las palabras del catedrático emérito don Pedro Farias, quien en su lección magistral de despedida, en la Facultad de Ciencias de la Información, definió (certeramente) al profesor José Augusto Ventín Pereira  como “un peligro necesario”, un calificativo cariñoso –de hombre a hombre de letras- para resaltar que éste maestro tierno y entrañable utiliza la dialéctica como una herramienta más para hacer de la Universidad un punto de encuentro y no una fábrica de funcionarios a la hora de explicar teorías que no se sustentan ni con la realidad ni con la práctica profesional. El profesor Ventín aúna la teórica con su trabajo de investigador y coilaborador de la radio pública (y experimental);  por tanto, conoce todo el proceso de la comunicación desde ambas orillas de la experiencia.Sus artículos semanales en la prensa provincial delatan más al político que al profesional. Y no oculta su visión socialista del mundo en cada línea. Bebe en fuentes solventes y por ello, escribe sobre el futuro inmediato, (Estatut o negociaciones con ETA) siempre en clave visionaria. Y certera.  A veces, contra pronóstico y contra el tiempo.

No es frecuente asumir riesgos entre los comentaristas políticos; Ventín los asume, semana a semana, jugando en ocasiones a la ruleta rusa y, en otras, provocando incluso la ley de la gravedad política, que el paso de las horas confirma contra viento y marea.  Dos ejemplos: a principios del curso de doctorado me confirmaba que el Estatuto de Autonomía para Cataluña pasaría el listón del Congreso. Y así fue; posteriormente, cuando muchos pensábamos que el presidente Zapatero no daría el ‘nihil obstat’ a las negociaciones con ETA con el apoyo en contra del PP, nuestro personaje reafirmaba que sería capaz de hacerlo contra viento y marea. Y que ya lo tenía predeterminado. Y así ha sido. Dos ideas-fuerza  pues, de que las convicciones pueden extenderse hasta el límite cuando se posee toda la información necesaria. En lo referente al texto “Gestión de la Producción de Contenidos en los Medios”, del mismo autor, su lectura me convence en la idea primera: Ventín es un buscador infatigable. Es creativo, original y generoso –y en eso comparto las ideas de Pedro Pablo Gutierrez González, profesor de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Vigo- tanto si se le demanda ayuda académica como personal. Siempre está disponible. Disecciona la empresa periodística con la exquisitez de un entomólogo. 

Bien sabemos los que nos dedicamos a este oficio que la organización periodística persigue tres objetivos básicos: generar audiencias, conseguir publicidad y beneficios económicos. El cuarto objetivo –y a veces el más urgente- es el de constituirse en un baluarte de influencia y de poder.  En los márgenes del texto he anotado, a lápiz, conceptos como información, publicidad y propaganda; vender imagen, el periódico como escaparate de venta: libros, relojes, viajes, vajillas, DVDs, TDTs, teléfonos móviles, MP4,  etc… es decir, las variables comerciales que modifican sustancialmente los contenidos.  

Luego, releo estas preguntas. ¿Qué es la información? ¿Cuál es el valor de la información? ¿Cómo se crea la información? ¿Quién consume la información? ¿Cómo se consiguen los lectores? ¿Cómo se fidelizan? Hoy constatamos que es más fácil cambiar de esposa o compañera que de periódico. ¿Cuáles son las cadenas invisibles que nos unen a una cabecera periodística o a un determinado telediario? La identificación ‘nacionalista’ o de pertenencia a un grupo. José Augusto Ventín intenta dar respuestas a éstas y a otras muchas preguntas que va desgranando a lo largo y ancho de las 527 páginas del libro. Por ejemplo, cuando describe a la empresa periodística otorgándole el rango de cuarto poder, en una especie de mediación entre el individuo y la sociedad. 

No quisiera explayarme en los continentes de un texto tan prolijo pero colijo cómo, capítulo a capítulo, el texto está construido con métodos sociológicos, ora en la toma de decisiones de la dirección de los medios, ora sobre la estructura social de Pearson. Las variables de afectividad-especificidad,  universalismo-particularismo, adscripción-adquisición, diferenciación-variabilidad y  auto-orientación-orientación colectiva  condensan la ambición de este trabajo.  El empirismo es la base de toda la obra. En este sentido, -y rastreando en la historia del pensamiento filosófico  -dicho sea con toda la modestia- bien pudieran engarzarse con el del gran Epicuro.  

La sociedad helenística estaba en tiempos del gran pensador de Samos (341 al 270 a.C.) gravemente enferma; veinticuatro siglos después, la nuestra está desenfocada, -en el sentido woddiliano del término- y aquejada también de males orgánicos y psíquicos. Epicuro fue un terapeuta de su tiempo; diagnosticó los males y trató de encontrar soluciones duraderas. Y éste sí es un punto de coincidencia, un punto de encuentro entre el griego y el gallego. Epicuro interpretó hechos, se enfrentó a la fatalidad de los dioses y empezó a comprender al hombre, al ser humano. Fue un precursor de Hume, Hegel,  Kant, Marx-Engels, Nietzsche  o Sartre.  La historia de la dialéctica en la antigüedad –como ahora- investiga la naturaleza de la verdad;  es el arte del diálogo y la discusión, la lucha de contrarios, la técnica del razonamiento y el modo de ordenar los conceptos en géneros y especies hasta dotarlos de fuerza universal.  Más allá del brahamanismo, fue Heráclito quien explicitó la teoría frente a Parménides de que ‘nadie puede bañarse dos veces en el miemos río”, confirmando dos proposiciones, dos pilares en la estructura del pensamiento:  1) todo fluye, todo está en movimiento y 2) todo está formando por opuestos que siempre están en estado de tensión dinámica. Las reflexiones de Platón en sus ‘Diálogos’ y en ‘Gorgías y Teetetes’  abundan en la dialéctica como método de avanzar en los conocimientos. Las preguntas críticas, comprometidas y en serie de Sócrates a sus interlocutores pueden considerarse objeciones para que las teorías que se muestren contradictorias no puedan aceptarse como verdaderas. Aristóteles en su Metafísica busca encontrar los principios por demostración.

No es el momento de repasar el materialismo dialéctico que tanto ha condicionado los últimos 150 años ni de analizar en profundidad la dialéctica de Hegel basado en la introducción de la contradicción. La lógica dialéctica, con su causa y efecto es lo que más nos aproxima a la realidad. En esta línea directa del pensamiento racional llegamos hasta Sartre para recordar que su ejercicio dialéctico en “Crítica de la razón dialéctica” pertenece más al mundo de la controversia, la polémica y el debate. Y aquí enlaza el profesor José Augusto Ventín  en su defensa del conocimiento y de las transformaciones sociales con su pasión por los medios de comunicación de masas como herramientas para ese cambio cuasi revolucionario. Pero, si me permiten, vuelvo a la idea primigenia, al pensamiento epicuriano del alumno de Demócrito. Según esta disciplina, el saber  por el saber carece de sentido. El saber es un saber para la vida, y su valor se conoce por su utilidad para ella. La Filosofía ha de conducirnos a la felicidad y el saber adquiere valor en cuanto nos lleva en esa dirección. Frente al derrotismo de los estoicos y los cínicos, los hedonistas de Epicuro apostaban por el placer y por evitar el dolor. Lo bueno es lo que gratifica, lo que nos da placer. Pero no propugnaba el desenfreno sino la ataraxia (ausencia de dolor y paz en el alma). El supremo mandamiento es la prudencia y sin ésta no hay ni moralidad ni justicia.  José Augusto Ventín  ha puesto toda su sabiduría,  que no es poca,  y todo su empeño, que es mucho,  en encontrar soluciones a los comportamientos de las directivas multimedia. Y como Epicuro, su filosofía muestra un sentido global y una formación sistemática y coherente porque trata de dar respuestas objetivas. Ambos operan con método, método que exige unas condiciones previas naturales y necesarias para elaborar el sistema y luego sobre ellas se construye el propio sistema con principios  doctrinales  y rigoristas. Ventin y Epicuro estudian la teoría del conocimiento y mantienen la investigación bajo la especie de sensaciones, sentimientos e imágenes. (Choque de átomos, movimientos sociales…)  Para el sabio de Samos, la imperturbabilidad es condición de los diosoes; para Ventín los motores del universo (impulsos de la sociedad)  vertebran toda la acción humana.  

Hay un punto de disenso importante que únicamente se explicaría por las diferencias de tiempos y de espacios.  Y es que mientras Epicuro aconsejaba incluso el desinterés por la política, para alcanzar la paz, nuestro profesor, muy al contrario entiende que el compromiso político es un factor obligado para el devenir ‘progresista’. Epicuro y Ventín apuestan no por los resultados a corto sino a largo plazo, por encontrar teorías universales que refuercen la dignidad del individuo.   Paz, seguridad y amistad, son tres conceptos que sueldan la vida del pensador gallego y del helenista. Los dos fueron profetas en su tierra, ambos gozaron de credibilidad y en fin, sus amigos eran tantos que ni siquiera ciudades enteras bastarían para dar cuenta de ellos.  

El rosario de analogías que encuentro entre la obra de Epicuro y la  de este científico social que es José Augusto Ventín Pereira es asombroso. Se podría construir una cadena de similitudes que  nos llevaría a la conclusión que si, por una parte, el pensamiento de Epicuro sigue hoy más vigente que nunca, la avariciosa ambición investigadora del profesor Ventín al respecto hinca sus raíces en la mejor tradición ateniense. Los conocimientos sobre la Naturaleza del sabio griego no son menores que los que el profesor celta proyecta sobre la naturaleza humana. En los textos de Epicuro y en las clases de nuestro homenajeado hemos aprendido enseñanzas como éstas: “En una disputa entre personas amantes del razonamiento gana más el que pierde, debido a que aprende más que nadie”. O este axioma: “Nada es suficiente para quien lo insuficiente es poco”.La misión de la radiodifusión –leemos en Ventín- es aumentar y fomentar la evolución de las sociedades humanas. La Radio es un factor del proceso universal del cambio social”

Dos hombres y un destino: la enseñanza como fin. La dialéctica como método de filosofía de vida. Y de obra. La honestidad profesional, el arte de la estrategia como dinamizador de la conciencia individual. Veinticuatro siglos de distancia y la misma honradez intelectual para despejar dudas.  Querido profesor y amigo, gracias. Vale._

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Firma este articulo Gerardo Saez, periodista. 

la dialéctica como método (I) / antonio regalado

Hemos compartido un amigo entrañable, Antonio Lara,  catedrático de Comunicación Audiovisual, desaparecido cuando más falta nos hacía, un enamorado del cine con el conviví muchos años en RNE. Y nos han separado casi cinco lustros de docencia universitaria. Cuando regresé a las aulas, en octubre del pasado año, al final de la escalera de la Facultad de Ciencias de la Información que nos traslada hasta la tercera planta, me topé con el profesor José Augusto Ventín Pereira que me abrió las puertas de su despacho y de su sabiduría de par en par.

Así es que estas líneas están escritas desde la gratitud, sí, pero, sobre todo, desde el respeto a  la dialéctica, ese arte entre el  diálogo y la discusión, esa lucha de los contrarios por alcanzar el progreso de la historia, esa duda permanente hasta que los datros no dejan lugar a dudas, que diría Pasteur. Sin desmerecer de la mayeútica de Sócrates, nos aproxima e identifica la racionalidad, la interpretación de los significados, el principio motor del concepto. Sus clases son como sus libros: un universo contradictorio en la búsqueda de estructuras que nos conduzcan irremisiblemente a la verdad. Y, por ende, a la libertad.
Ventín, un investigador insaciable, gallego;  representa la geografía de un buscador. Un buscador, ya saben,  es alguien que busca, no necesariamente alguien que encuentra. Y, si me apuran, ni siquiera sabe qué está buscando.  Pero lo importante, es el reto; el reto es el camino. Nuestro hombre trata de descifrar los procesos  universales de cambio social a través de los medios de comunicación. Como buen marxista  del sesenta y ocho - creo que siguiendo  a Tuñón de de Lara y a Sartre- considera que los conflictos históricos han generado los cambios sociales.
Coincido  en sus planteamientos de que el mundo es una estructura cambiante, mediante factores de integración y desintegración; pero la experiencia nos enseña, no obstante, que las programaciones radiofónicas y televisivas  -uno de sus trabajos más exhaustivos- no están sujetas a ese proceso. Al contrario: las programaciones procuran adaptarse a la situación creada desde el poder económico y político. Y en esto, no hace falta más que mirar al inmediato pasado para comprender que los elementos dinámicos variables no actúan en la composición de las estructuras programáticas de la Radio y la Televisión sino que se derivan de la estructura política del mando, legítimo o ilegítimo.
En esta hora, en la que se está desintegrando la Radio y la Televisión públicas puede observarse desde el púlpito del sentido común que la SEPI ha impuesto a sangre y fuego sus criterios economicistas no a la programación sino al servicio de la gestión gubernamental. Los telediarios han sido durante sesenta años la correa de transmisión del poder, asentado ora en El Pardo, ora en  Catellana, 3, ora en La Moncloa. Nada anticipa que no vayan a seguir ese criterio en el futuro. Por tanto, la decisión socialista de desmantelar RTVE comporta una decisión política que beneficia en exclusiva a las nuevas cadenas generalistas creadas al amparo del propio Gobierno. ¿Para qué necesita hoy el Ejecutivo a RNE y/o a TVE, con estructuras desfasadas, cuando lidera la opinión pública desde los grupos mediáticos privados?
La reconversión salvaje de los medios públicos, sin precedentes en la etapa democrática, deja sin respuestas a los analistas del medio. Es más, se trata de un atentado a la Constitución  que en su artículo 14 se opone rotundamente a la discriminación por razón de sexo, color, religión u otras situaciones (edad, por ejemplo). Los trabajadores serán despojados de sus derechos laborales por el mero hecho de haber cumplido 50 años. Un despilfarro. Un crimen.
Cuando uno escucha en sede parlamentaria a la vicepresidenta Maria Teresa Fernández de la Vega declarar solemnemente que los trabajadores 'no son los culpables',  uno se pregunta en voz alta: ¿y por qué tenemos que pagar esta decisión con la muerte  profesional? ¿Dónde quedó la responsabilidad de los directores generales (políticos) y de los directores de TVE (impuestos por productoras) que han descabezado la credibilidad de la empresa y la han subsumido en un pozo sin fondo, arrojada a las alcantarillas del infierno?
Perdona, querido maestro, si nos alejamos de la cuestión pero sin querer estamos respirando por una herida abierta en canal.  Vuelvo a tus libros, a tus clases, a tus charlas, a tus crónicas semanales en la prensa.  Comento dos libros nada más de tu extensa biografía. "Programación en Radio, una propuesta Teórica" y "Gestión de la Producción de Contenidos en los Medios" (ambas, de  Fragua Editorial). El primero introduce conceptos polisémicos como  programación y programa, emisión y emisiones  hasta derivar en lo realmente importante: los mensajes y contenidos.
Coincidimos en que la cultura se transmite, se aprende y es participativa pero convendrán con nosotros en que "la cultura" ha sido siempre una seña de identidad de la izquierda que la ha colonizado incluso durante el franquismo. Baste  a día de hoy analizar en profundidad la recuperación de la memoria histórica sobre la guerra civil, el laicismo o el regreso a la II República -"el período más democrático de nuestra Historia se ha dicho en el Congreso de los Diputados en la mitad de junio"- para  darse cuenta que los sistemas de interacción social se realizan en las terminales de los medios de comunicación.
Hoy, no comulgar con el progresismo imperante de lo políticamente correcto es un suicidio intelectual. El posicionamiento ante casos prácticos como el Estatut de Cataluña -un clamor social nos vendieron-,  votado tan solo por el 49,4 por ciento de los ciudadanos; el 'proceso de paz' con ETA mientras sigue la extorsión a empresarios y la "violencia callejera" o la connivencia con la droga -somos el país europeo líder en consumo de cocaína- indican que los m.c.s. han trastocado los valores en toda la sociedad.
Dando por bueno que el bienestar es ilimitado, que el agua no es un bien escaso, que la energía nuclear no es imprescindible, que la inflación no afecta a la competitividad, que la inmigración se resolverá sin tomar medidas urgentes y que es muy 'in' todavía que más del 93 por 100 de nuestros alumnos superen la prueba de la selectividad universitaria, la pregunta que surge es simple. ¿hacia donde vamos?
 Nos hemos convertido en una sociedad permisiva, ególatra,  una sociedad de derechos -casi sin deberes- y nuestros hijos viven con el complejo de 'Peter Pan', sin darnos cuenta que el esfuerzo personal es lo que mueve el mundo. , la amistad y la lealtad son los motores del mundo.
En una entrevista en el diario "El Pais" al editor de "La Vanguardia", Javier de Godó, conde  de su mismo apellido, explicaba con más claridad que todos los tratados de ciencias de la información, el papel actual de los medios. "La Vanguardia -declaraba su dueño-  siempre tiene que estar con la sensibilidad de la mayoría; es decir, con el poder". Es decir, ayer con Pujol, hoy con  Maragall. El "bienio negro" del tripartito  lo ha sorteado el diario barcelonés omitiendo descaradamente todas las noticias negativas. Otro tanto ha hecho "El Periódico" de Cataluña, del Grupo Z, aún cambiando de director. La realidad es más simple: después de un encuentro en el Palacio de la Generalitat entre el president Pascual Maragall y los editores Godó y Lara (Planeta, Antena 3 y La Razón) se comprometieron  a reflotar el diario "Avui", un fracaso económico en toda regla que les ha permitido  continuar -la lengua siempre como artillería nacionalista- editando el diario ruinoso, a cambio de promesas. Lógicamente, promesas no escritas que sólo puede cumplir el poder. Por ejemplo, la inspección 'controlada' de las empresas del grupo… O sea, impunidad e inmunidad fiscal.
¿Cómo explicar, pues, que Lara mantenga líneas diametralmente opuestas, en el tema del Estatut en el periódico de Barcelona y en el de Madrid? La respuesta estaría escrita en es ese pacto: "la adaptación" a las circunstancias, a la situación.
Ambos –Lara y Godó- apoyaron por carta el texto que luego cepillaría Alfonso Guerra y amigos en el Congreso, celebraron el recorte tras el encuentro Mas-Zapatero y convirtieron en éxito  uno de los mayores fracasos políticos de los últimos decenios. Pero, lo importantes es que tras la laminación de Maragall, después de haber cumplido sus objetivos -si los ha cumplido, ¿por qué se va?- es que el texto ha entrado en vigor. Su desarrollo se prolongará un par de años pero, permítanme aventurar, que será una fuente de problemas jurídicos y políticos, inagotable. 
Los políticos no han estado a la altura de la sociedad civil. Pero eso carece de importancia cuando los mecanismos estatutarios ya se han puesto en marcha. ¿Qué sucederá si el TC encuentra motivos de inconstitucionalidad tras la poda del Congreso? Queda el victimismo. Por tanto, no hemos conseguido la "normalización deseada" y buscada prematuramente en una promesa electoral del presidente Zapatero en el Palau de San Jordi, en las elecciones catalanas de 2003. "Pascual, el Estatuto que se apruebe en Barcelona, lo apoyaremos en Madrid", prometió un aspirante a La Moncloa. Y va, luego, y gana.  Ahora hemos sabido -lo anunció Jordi Pujol- que el texto emanado del Parlament era una provocación contra el PP de Aznar que se quedó en la oposición tras el 1-M.
Me reintegro al ‘contexto académico’ para no caer en la tentación del periodista tertuliano y recrearme en los daños colaterales Retorno, pues, a la disciplina científica y social que exige el análisis de dos de tus obras. Pareciera que las reglas de Comte  (comprender los hechos, comparar las historias de las sociedades en el mismo tiempo y comparar varias categorías sociales) es un sistema que interacciona las dinámicas sociales pero que no explican las estructuras que sostienen las complejas sociedades de nuestro tiempo.
Parsons y Diverger, creemos, mantienen posiciones de equilibrio que determinan el fenómeno fundamental de la evolución social. No hablamos de revoluciones, pues, aunque esas evoluciones a veces se aceleren progresivamente y determinen en poco tiempo un nuevo concepto de visualizar los cambios. Pensamos en los procesos surgidos tras las convulsiones de  mayo/68, la caída del muro, la ampliación de la UE, la globalización, los atentados del  11-S,  11-M, y 7-Julio,  la guerra de Irak, el fenómeno de la inmigración a Europa y a Estados Unidos o el lanzamiento de misiles el Mar de Japón por Corea del Norte.
Dahrendorf introduce el concepto libertad en contraposición  entre teoría y acción de Pearson, abriendo nuevas vías de experimentación. La estabilidad social siempre es dinámica. Lo constatamos en nuestro propio país. Si hace dos años largos, un observador de la actualidad hubiera aventurado el ‘punto caliente o de distorsión’ de nuestra actualidad cotidiana (doméstica y exterior) lo hubiéramos calificado, como mínimo, de excéntrico. Hoy, la aceleración que ha tomado la dinámica interna (Estatutos y proceso de paz, derechos civiles: divorcio Express, matrimonios con personas del mismo sexo, laicismo, etc.) ha desubicado a una gran parte de la sociedad al no entender ni aceptar cambios tan bruscos.
Por tanto, el contexto marca el propio impulso. Retrocedamos en la historia reciente. ¿Dónde quedaron las promesas del Debate de Investidura del señor presidente para reformar el Senado y modificar la Carta Magna? Lo que se ha conseguido en parte es una polarización de la sociedad, polarización que ciertamente se ha reflejado también en los medios de comunicación.
La implantación de la TDT (Televisión Digital Terrestre), 26 canales abiertos al ciudadano, van a afectar muy seriamente a las estructuras de poder cuando se incorporen al ‘paquete’ gratis total  otros 10-12 canales autonómicos. La fragmentación de audiencias complicará sobremanera los mensajes de los partidos minoritarios. Por tanto, lo que en principio pareciera  una buena medida para ensanchar la pluralidad se convierte, de hecho, en una idea-trampa porque el esfuerzo es mayúsculo y la diseminación de medios romperá la eficacia de contenidos. Además, la saturación de informativos, coloquios y tertulias especializadas (políticas, económicas, deportivas y de información rosa) confirma que el acceso a las tribunas es cada día más restrictivo.
Otro de los factores para la preocupación profesional es el que se deriva de las conveniencias del poder. No hay ya ruedas de prensa abiertas a todos sino que funciona, el rumor, el confidencial o las comparecencias de prensa ‘pactadas’ con periodistas afines a la causa para que el mensaje viaje de forma unidireccional. (Baste señalar dos ejemplos recientes: la comparecencia en sede parlamentaria –que no en el Hemiciclo y, por tanto, sin referencia en el ‘Diario de Sesiones’ del Congreso- del presidente José Luís Rodríguez Zapatero para anunciar el dialogo con ETA-Batasuna o la opacidad, tras el encuentro Patxi López-Otegui, en Bilbao, donde se limitaron a leer un comunicado sin posibilidad. ni en un caso ni en otro, de preguntas de la prensa.  (Continuará)
Firma también este artículo Gerardo Saez, periodista.

tragedias / antonio regalado

La tragedia de Valencia confirma que el poder, tengan el color que tenga, actúa siempre de la misma manera: de espaldas a las ciudadanos.  No se han  secado todavía las lágrimas en el rostro de familiares y amigos y ya está el Ejecutivo autonómico valenciano a la defensiva. Tratan de convencernos de que  todo  está aclarado –exceso de velocidad en la curva-  y de  que, tras el debate extraordinario en las Cortes regionales, no será necesaria una comisión de investigación sobre los 42 fallecidos ni las tres docenas de  heridos. Hablamos del PP. 

El planteamiento ya tiene precedentes. Se cumple ahora un año de la catástrofe humana y ecológica (11 muertos y 150.000 hectáreas calcinadas) en  Riba de Saelices (Guadalajara).  Ha tenido que ser el Parlamento Europeo,  -otra vez la UE-  tras oir a los afectados, quien aprobara  tres informes en los que propone la creación de una fuerza europea de protección civil, fondos para las catástrofes agrícolas y para las víctimas, la repoblación obligatoria de los bosques y un aumento de penas para los pirómanos.      

El Congreso de Diputados, conviene saberlo, rechazó en su una comisión de investigación  solicitada por los populares sobre el asunto mientras el presidente Rodriguez se marchaba a China.    El juez  Juan del Olmo ha dado carpetazo al sumario del 11-M sin que podamos conocer la verdad (aproximada) ni el itinerario  de la mayor matanza terrorista en Europa  que volcó la historia de España.   

Hace tres semanas, con más pena que gloria se cerraba definitivamente la subcomisión creada en el Congreso de los Diputados sobre el ‘Prestige’, - los populares se negaron entonces  a investigar parlamentariamente el hundimiento del petrolero- con el voto en contra de IU, tras llegar a un acuerdo los dos grandes partidos en la conclusión principal: el Gobierno de Aznar actuó correctamente y, por tanto, no hay responsabilidades políticas. ¿Recuerdan ustedes las megamanifestaciones y las peregrinaciones solidarias para arrancar el chapapote de las costas gallegas? ¿Y las  concentraciones antigubernamentales? Pues ya lo ven: populares y socialistas firman y afirman ahora que el ‘hilo de plastilina’ acuñado por los técnicos y adoptado por Rajoy fue tan sólo un mal sueño para las noches del verano de 2003. 

He citado cuatro tragedias recientes (Valencia, Guadalajara, Madrid y La Coruña) por no retrotraerme a la del 23-F. Nunca supimos –ni con el PSOE ni con el PP- quién fue el ‘elefante blanco’. Los periodistas norteamericanos –a quien tanto denostamos siempre- defienden un principio profesional según el cual “es un deber –y un privilegio- sacar a la luz pública todos los secretos que la Casa Blanca oculta”.  Por ello, el NY Times y varios periódicos más se han lanzado a la yugular del vicepresidente Cheney cuando descubrieron que una agencia estatal espiaba los movimientos bancarios, escudándose en la  lucha contra el terrorismo y amparándose en la defensa nacional. Nada defiende más a los ciudadanos que el conocimiento de la  verdad.    

Los peores agujeros negros  de nuestro tiempo –la mayor tragedia- son la indiferencia y el olvido colectivos. Las sociedades se desarman y se anestesian si no se enfrentan al poder.  Estamos renunciando voluntariamente a no querer saber la verdad.  Los poderes tiene parte de culpa al optar por el ocultismo. Por eso, en la mitad del dolor,  debemos hacer oir nuestra voz para que resplandezca la verdad desnuda y se haga justicia a las víctimas y a sus familias.  Sin colores partidarios. De lo contrario, mañana tendremos más miedo a la libertad.    

morir por nada / antonio regalado

    El lunes negro valenciano ahogó en lágrimas la lección magistral  del presidente José María Aznar en el Campus de verano de FAES. Cien horas después de  que el presidente del Ejecutivo bendijera  las conversaciones PSE-Batasuna, su antecesor en La Moncloa lanzó una carga de profundidad contra el ‘proceso de paz’.  ¿Por qué le llaman  paz cuando quieren decir rendición?  El presidente Zapatero se situó en el centro de la diana; Aznar le acusó de ser un títere en las manos de los terroristas. “En el día señalado, en el lugar que le dijeron, ha pronunciado –dijo solemnemente- las palabras que le exigieron; ahora caminan juntos”.     El discurso fue un alegato contra la falta de convicciones  democráticas de un presidente en activo; no recuerdo precedente tan feroz en toda la etapa democrática. Y no es lo peor qué dijo de ZP sino cómo lo dijo. Susurrando al oído de los asistentes, como si supiera que sus premoniciones se fueran a cumplir. Estas fueron sus palabras: “Los verdugos van ganando la partida; ¿Y esto es paz? No estamos hablando  de que los terroristas entreguen las armas sino de que los ciudadanos normales entreguemos nuestra democracia, nuestra dignidad y nuestra nación”.  Luego,  le abroncó por  hacer un reconocimiento explícito del derecho de autodeterminación olvidando  aquellas palabras de diseño: “si vivimos juntos, decidimos juntos” y  recordó a las víctimas: “Han muerto por nada, las mataron para nada”.    En tono apocalíptico, Aznar se dolió en voz alta de que el presidente Rodríguez haya aceptado el calendario y el lenguaje de ETA demostrando  a los terroristas –subrayó- que está dispuesto a aceptar sus condiciones.  Según el consejero del magnate Rupert Murdock,  ‘vamos hacia una España más dividida, con rivalidades para compartir el agua; con derechos diferentes en cada comunidad autónoma como en los viejos fueros medievales y con instituciones vacías de contenido’. Media España frente a la otra media. Otra vez.  ¿Quo vadis  ZP?





cuéntame, salinas, cuéntame... (y II) / antonio regalado

      Ahora que España ha sido jubilada del Mundial de Alemania, cuéntame por qué el señor Alcalde de Toledo no desveló los datos de una encuesta realizada especialmente para el último debate sobre el estado de la ciudad. ¿No cuadraban las cuentas? ¿Favorecía al PSOE?     

   Cuéntame, Salinas, cuéntame, por qué la irrupción de doña Maria Dolores de Cospedal en la meseta castellano-manchega ha neutralizado algunas decisiones acariciadas en el Gobierno y en el Partido Socialista hasta el punto de replantearse el regreso del todopoderoso Emiliano Paje al ayuntamiento inmovilizando un tanto la acción del líder de la oposición Alejandro Alonso. Tiki-taca-tiki-taca.    

   Tú, Julio, que eres un experto y te apasiona tanto el deporte rey, explícame por qué es tan fundamental Toledo capital para PP y PSOE.  Yo puedo asegurarte que Molina, pese a quien pese, -enemigos internos no le faltan- será el candidato popular ¿J. M. Barreda remodelará el Ejecutivo regional o arriesgará a tope con su vicepresidente segundo?        

    Cuéntame, Salinas, cuéntame, ¿habrá más cambios importantes en las cúpulas provinciales del PP? ¿El dúo De Cospedal-Tirado tendrá agallas para dinamizar las cinco provincias (más el ‘califato’ de Talavera) y hacer un solo partido fuerte y unido por vez primera en la democracia?  ¿Convencerán a los más deseables y con tirón popular (Alejandro Ballesteros, Toledo; Rosa Romero, Ciudad Real; Ignacio Echaniz, Guadalajara y Marina Moya, Cuenca? Eso sería ir ¡a por ellos, oé¡      

   Y finalmente, Julito, dime, cuéntame, ¿quien ha sido el chivato que ha contado al cardenal Cañizares en vivo y en directo que el hijo de la candidata popular ha sido concebido por inseminación artificial? Cuando alguien toma a una edad madura una decisión tan responsable y progresista, puede que estemos ante una persona más hermosa por dentro que por fuera. Las mujeres tienen ahí un espejo de valentía y autonomía personal. No será ése (ni dentro ni fuera del partido) el punto más vulnerable de la albaceteña.    ¡Ya ves, Julito, con la que está cayendo, también en Castilla-La Mancha,  la vida puede ser maravillosa¡

cuéntame, Salinas, cuéntame... / antonio regalado

    Ahora que España ha sido jubilada del mundial de Alemania, cuéntame, Salinas por qué hemos celebrado casi en la clandestinidad el día mundial contra las drogas si España se hace adicta a la cocaína, -se pasa de la raya- con un consumo que quintuplica la media europea.   

   Cuéntame, por qué el juez antiterrorista Grande Marlasca, ha prescindido del comisario general antiterrorista Telesforo Rubio, tras detectar que agentes de su unidad filtraban información a ETA. No se conoce en los anales de la historia tamaña traición.  ¿Estamos, Salinas, en las entrañas de un estado dentro del Estado?  ¿Cómo describir esas procesiones masivas  a los juzgados de los nacionalistas antes de que el ‘pope’ Arzallus impugne la Constitución? ¿Y qué me dices de las coces de los terroristas en la Audiencia Nacional, los nuevos interlocutores de ZP? Y Garzón a punto de aterrizar en los amaneceres tras su periplo neoyorquino.      

   Tú, Julio, que eres sabio,  cuéntame cómo explicar a las generaciones venideras que por ‘desviar’ 50.000 millones de pesetas (para entendernos) el ‘empresario modelo’ Javier de la Rosa haya sido condenado a tan sólo a cinco años de cárcel y su amigo de fechorías, el diplomático Prado y Colón de Carvajal a uno de prisión.  Y eso que son los flecos de sus andanzas. Nos queda aún la  ‘descapitalización’ de Gran Tibidabo… Cuándo el dinero se evapora, ¿sabes tú donde va?       

   Cuéntame, Salinas, cuéntame qué pasará cuando se acabe el Mundial de Fútbol y los gestores de las teles hagan balance del coste de cada gol por telespectador. ¿Quién va a pagar la factura de la TDT, con casi tres docenas de canales gratis-total? ¿Quién va a anunciarse en medio de una montaña de películas en blanco y negro pastoreadas por la nostalgia del tiempo?        

   Finalmente, cuéntame cómo podía dirigir desde la cárcel el ínclito Roca sus negocios y hasta dónde llega la ‘Operación malaya II?  Tiki-taca-tiki-taca. Y el bachiller Montilla, en la hora de su despedida, -tanta paz lleve como tranquilidad nos deja- diciendo en el Senado que no tuvo nada que ver con la OPA contra Endesa.  ¡La vida, Julito, puede ser maravillosa!